jueves, 29 de agosto de 2013

Día 926.

El día llegó. 926 días después del Día 0 llegó este día. Por fin estoy laborando en un restaurante de la Colonia Condesa de la Ciudad de México. Lo cual no es poca cosa. Es todo un evento.

Después del evento de iniciación masculina en San Diego, California, EEUU llegué con mi Guerrero mucho más despierto. El propósito que hice previo a la iniciación fue que mi Guerrero le dijera a mi Amante: “No te voy a abandonar. Sólo necesito partirme la madre un poco.”

Me entrevistó el Chef el día de mi cumpleaños y dos días después me presenté a laborar ¡en una cocina de producción real!

Y laborar en una cocina de producción real es toda una aventura:

  • Hay días tranquilos donde se puede prever lo que se necesitará.
  • Hay días donde el dragón asoma y no se sabe qué se necesitará, ni a qué hora, ni en qué cantidad.
  • Siempre hay que tener todo limpio y ordenado.
  • Siempre hay qué sacar los servicios que el Chef pide.




Mi compromiso PRIMERO conmigo, y con el Chef, es durar un mes. Hacer el máximo esfuerzo de mi parte y evaluar mi permanencia allí desde ambos.

Hoy es mi primer día de descanso luego de ocho días seguidos de trabajar más de ocho horas diarias en la cocina del restaurante. Hace dos días llegué a casa en la madrugada. Jamás había caminado tan temprano en esta zona de la Ciudad de México. Me sentía como el rey de la noche. Hace horas que llegué a casa me sentía, y aún me siento, dentro de una verdadera aventura.

Gracias a mi nueva Chamba ahora:

  • Duermo realmente cansado.
  • Como realmente con hambre.
  • Tomo agua realmente con sed.

Un dato importante es que transcurrieron justos ocho meses, hasta el 21 de agosto de 2013, de cuando realicé que me había dejado mi novia más reciente. Tuvo que terminar ese ciclo, esa Octava, para avanzar y ¡aquí estoy!

Siento un orgullo sincero por haber llegado hasta aquí. Estoy feliz. MUY feliz.


I am realizing myself.

Hace años dije que me gustaba, y aún me agrada, esta película de Bill Murray "Lost in translation" pues en ella puedo ver reflejado lo que no quiero ser.

Recientemente vi este avance de esta nueva película de Ben Stiller "The secret life of Walter Mitty" que tiene un efecto actualizado de la película de Bill Murray pero esta vez me dice lo que sí quiero ser: quiero vivir mi vida como la aventura irrepetible que es, apasionadamente, con total arrojo, arrancándole todo lo que pueda, ya que la vida –por sí sola– no me lo va a dar.



Comienzo, pues, a vivir mi vida así: desde la aventura de trabajar en una cocina real de producción.

martes, 26 de marzo de 2013

Marzo recorre el invierno.

Un tropel de nubes pasa debajo de la luna. A ratos la desdibujan.



Juro fidelidad eterna para con esta tarde. Y sus nubes.

Herido por el sol tardío que se detuvo en aquella enredadera.




La tarde no se marchita. Sólo suelta su aliento dorado.


 

La tarde, infinita, te recuerda. Vienes llegando en cada avión. Así ha sido. Así cierra sus ojos la tarde.

No me salves de esta tarde. Concibo mi lenta muerte debajo de sus nubes.


Pertenezco a la tarde. Me ha partido apenas.

Ninguna tarde como esta: todas se vuelven Una.