domingo, 20 de febrero de 2011

La cocina como un cosmos

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«Ahora pasamos a representar el ejemplo de la cocina con el eneagrama. Llamamos al punto 1 “cocina dispuesta para trabajar” y al punto 2 “cocina en marcha”. Debemos considerar al punto 4 donde ya ha aparecido la comida, con objeto de ver lo que hace falta para que la cocina entre en funcionamiento. Si decimos que el punto 3 es donde aparecen los alimentos y el punto 1 es la cocina, llamaremos al paso del 1 al 2 “ponerse a trabajar”. Es fácil comprender que hay que considerar mentalmente el punto 4 “preparación de los alimentos”, para llegar al 2, ya que el 4 es el punto que nos indica lo que necesitaremos para no tener que sacar de su sitio todos los utensilios. Hasta aquí sabemos los alimentos con los que contamos y la comida que vamos a hacer. Después hay que considerar el hecho de comer, porque planear la comida no se refiere únicamente a los alimentos ni al proceso de cocinarlos, sino al punto 8, es decir, la ingestión de los alimentos. Hay que pasar del 2 al 8. Si no se hace esto, el plan de la comida será artificial: puede no tener la combinación adecuada o carecer de equilibrio dietético. Esto depende de si se ha considerado o no lo que ocurrirá cuando se ingiere la comida. Veamos así que el punto 2 está entre el 4 y el 8. Para planear la comida de forma realista hemos de tener en cuenta estos dos aspectos: la materia prima con que se cuenta, lo que se va a comer al final y cómo afectará a los comensales. Si nos paramos a pensar un momento, eso es lo único que hace falta considerar a la hora de cocinar. Tener una cocina bien equipada, con todo lo necesario para hacer cualquier tipo de comida, nos permite pensar libremente en las necesidades de los comensales. Cuando estamos en el punto 2, miramos atrás, al punto 4, donde está preparado lo que se va a cocinar y miramos adelante, al punto 8, que es la ingestión de los alimentos.

«Vamos a analizar ahora el eneagrama en conjunto. Si observamos el lado derecho y el izquierdo, vemos que son distintos, ya que, en el derecho, todo está crudo y, en el izquierdo, cocido. Otro modo de expresarlo es que en el lado derecho se representa lo que actúa desde el exterior de la comida y de los comensales, mientras que en el izquierdo, que comienza en el punto 5, se representa lo interior. Son interiores los cambios de la comida, la transformación de las féculas, la destrucción de las proteínas y, especialmente, la acción del fuego. Todos estos factores son necesarios para hacer comestibles y digeribles los alimentos, y aparecen en el lado izquierdo del eneagrama. También se representa en ese lado todo lo que se refiere a las impresiones o experiencias: la presentación de la comida y su atractivo sensorial, tanto para la vista como para el olfato, en el momento de servirla. Cuando pasa la comida del proceso de preparación al proceso digestivo, comienza otro ciclo o eneagrama. Esto ocurre cuando se pasa del punto 8 al 9 de otro ciclo completamente distinto, el de la ingestión que, pese a diferenciarse del otro, tendrá la misma estructura. Si volvemos a examinar el punto 5 “cocción de los alimentos”, veremos dos aspectos importantes: que hay que cocinar los alimentos para que sean comestibles y que deben resultar presentables, Atendiendo el segundo aspecto, tenemos en cuenta las impresiones, el efecto sensible y psicológico de la comida, en definitiva lo que ven, huelen, tocan y saborean los comensales. En lo que refiere al primer aspecto, tenemos en cuenta la digestión y asimilación de la comida. Así pues, hay que tomar en consideración estos dos aspectos cuando nos encontramos entre los puntos 4 y 5, que marcan la división entre el lado derecho y el izquierdo del diagrama. En una cocina grande y bien organizada, suelen ocuparse de las operaciones que tienen lugar en ambos lados varias personas. El arte de la cocina, la preparación de las salsas, el servicio y la presentación pertenecen al lado izquierdo, mientras que el trabajo manual, es decir, el mantenimiento de los utensilios, la limpieza de la cocina, la compra de la comida y su preparación, pertenecen al lado derecho.

«El punto 6 “la comunidad” es un punto de difícil comprensión en este proceso. El papel de los comensales es fundamental, pues cocinamos precisamente para que ellos disfruten de una comida totalmente aceptable no sólo para su cuerpo, sino también para su mente, impresiones y sentimientos. Si comparamos este ejemplo con la octava musical, los comensales representan el do final. Quizá nos parezca sorprendente, ya que están en el punto 6. Sin embargo, el motivo está claro en este caso, porque están situados donde va a servirse la comida. Además, los comensales aportan un nuevo significado a este proceso. Ya no se consideran los alimentos por sí mismos, sino por lo que proporcionen a estas personas y por el cambio que en ellas produce. Su apetito y todo su sistema digestivo se ponen en marcha a la vista y por el olor de la comida en el punto 7 “sirviendo los alimentos”. Lo que les ocurre a los comensales es análogo a lo que ocurre con los alimentos y con la cocina cuando se preparan. Así pues, los puntos 1, 4 y 7 son similares, porque cada uno representa una preparación de la cocina, la de los alimentos y la de los comensales. Del mismo modo, los puntos 2, 5 y 8 se asemejan, pues cada uno representa una acción: el punto 2 representa la cocina al entrar en funcionamiento y convertirse en un lugar apropiado para cocinar. El 5 representa el hecho de cocinar y el 8, por su parte, representa a los comensales mientras comen. Por tanto, en el paso del 1 al 2, del 4 al 5 y del 7 al 8, se dan transformaciones semejantes en medios totalmente distintos. Sólo se parecen en que las tres son transformaciones. El medio es diferente y la verdadera transformación, de distinta naturaleza. La última conexión, del 7 al 1, se explica porque, tan pronto como se sirve la comida, se devuelve la cocina a su estado original. El punto 8 “ingestión de los alimentos”, nada tiene que ver con ello. En cuanto se sirve la comida, la atención de cocineros, pinches y limpiadores se centra en la cocina y vuelven a poner todo en orden, dispuesto para el comienzo de un nuevo ciclo. No lo hacen inmediatamente después de cocinar, porque tienen que servir la comida. Sólo después de servirla vuelve la cocina al punto 1.

«Vemos así que este diagrama representa el proceso con gran exactitud, de un modo que no se puede cambiar, porque no es artificial. Muestra, sencillamente, cómo se producen los sucesos. En numerosas ocasiones se lo he mostrado a cocineros que no estaban familiarizados con estas ideas y siempre han afirmado que esta descripción es exacta. Con este ejemplo he querido demostrar que para que algo ocurra hace falta que se interrelacionen tres procesos distintos.

[…]

«El punto 6 representa a los comensales. Sin embargo, puede decirse que también incluye a los pinches y cocineros. Si imaginamos una situación ideal, ellos piensan y se interesan por el destino de la comida. Todos piensan en los efectos que va a producir la comida en quienes la coman. En este sentido, se incluye a los cocineros. Por otra parte, si se aduce que los cocineros no son lo mismo que los comensales, es cierto. Hay que tenerlo en cuenta y preguntarse por qué. Si no están aquí ¿cuál es su lugar? Puede afirmarse que los cocineros representan la voluntad de lo que produce la comida. No se puede adjudicar un solo lugar al cocinero, ya que todo el proceso es una manifestación de su voluntad y, por tanto, si hablamos con propiedad, diremos que está en todas partes.

Fragmento tomado de: Estudios sobre el eneagrama de J. G. Bennett

4 comentarios:

Patricia dijo...

¿Te imaginabas que encontrarías una bibliografía que te hablara de los temas de la Escuela y la comida al mismo Tiempo? Estas coincidencias me Maravillan una y otra y otra vez. ¿Verdad Mervyn?
Recibe un beso

loboPoeta dijo...

No podía imaginármelo. Soy oscuro para muchas cosas. Y James escribe que no son los mejores momentos de Bennett...

Besos. Muchos...

Mel dijo...

Wow. I´m speechless. Ni idea q existiera un eneagrama explicando esto. Muy interesante....supongo q vivirlo te lleva a encontrar respuestas de preguntas q ni te habias hecho..... x cierto, cuanto tiempo vas a estar alla??
Besos,
Mel

loboPoeta dijo...

Mel:
Aún lo estoy digiriendo...
Y estaré acá como hasta por julio...
Besos