lunes, 28 de febrero de 2011

La desobediencia de Moisés

Según Abu Talib Makki, Moisés relató cuentos de cómo aprendió a ampliar su comprensión, desde estrictas suposiciones a perspectivas correctas.

Moisés estaba enfermo, y le fueron ofrecidos varios remedios para tratar la enfermedad. Pero él los rechazó, diciendo que Dios le ayudaría.

Pero Dios, se dice, ordenó a Moisés que usara las medicinas, diciendo:
-Negándote a aceptar la misión de la medicina, has puesto en duda la sabiduría de aquel que ha dotado a los remedios con su virtud.

Por esta razón hay un dicho: «Confía en Dios y ata tu camello». Si no se esperase que actuases, ¿por qué existe una rienda para el camello?



En este contexto, Hadrat Bahaudin Naqshband de Bokhara ha dicho:
-Si una hoja marchitándote dice, mediante su apariencia, que necesita agua, ya que tienes la capacidad de suministrarla, también tienes el deber de hacerlo. Estas «palabras» de la hoja son la manifestación de la orden del creador de la hoja, y están dirigidas a ti. Si insistes en la orden personal de Originador, pregúntate por qué los medios de comunicación han sido colocados delante de ti. ¿Acaso están ahí para que los descuides?

Tomado de: Cuentos y enseñanzas sufíes de Idries Shah

domingo, 20 de febrero de 2011

La cocina como un cosmos

[…]



«Ahora pasamos a representar el ejemplo de la cocina con el eneagrama. Llamamos al punto 1 “cocina dispuesta para trabajar” y al punto 2 “cocina en marcha”. Debemos considerar al punto 4 donde ya ha aparecido la comida, con objeto de ver lo que hace falta para que la cocina entre en funcionamiento. Si decimos que el punto 3 es donde aparecen los alimentos y el punto 1 es la cocina, llamaremos al paso del 1 al 2 “ponerse a trabajar”. Es fácil comprender que hay que considerar mentalmente el punto 4 “preparación de los alimentos”, para llegar al 2, ya que el 4 es el punto que nos indica lo que necesitaremos para no tener que sacar de su sitio todos los utensilios. Hasta aquí sabemos los alimentos con los que contamos y la comida que vamos a hacer. Después hay que considerar el hecho de comer, porque planear la comida no se refiere únicamente a los alimentos ni al proceso de cocinarlos, sino al punto 8, es decir, la ingestión de los alimentos. Hay que pasar del 2 al 8. Si no se hace esto, el plan de la comida será artificial: puede no tener la combinación adecuada o carecer de equilibrio dietético. Esto depende de si se ha considerado o no lo que ocurrirá cuando se ingiere la comida. Veamos así que el punto 2 está entre el 4 y el 8. Para planear la comida de forma realista hemos de tener en cuenta estos dos aspectos: la materia prima con que se cuenta, lo que se va a comer al final y cómo afectará a los comensales. Si nos paramos a pensar un momento, eso es lo único que hace falta considerar a la hora de cocinar. Tener una cocina bien equipada, con todo lo necesario para hacer cualquier tipo de comida, nos permite pensar libremente en las necesidades de los comensales. Cuando estamos en el punto 2, miramos atrás, al punto 4, donde está preparado lo que se va a cocinar y miramos adelante, al punto 8, que es la ingestión de los alimentos.

«Vamos a analizar ahora el eneagrama en conjunto. Si observamos el lado derecho y el izquierdo, vemos que son distintos, ya que, en el derecho, todo está crudo y, en el izquierdo, cocido. Otro modo de expresarlo es que en el lado derecho se representa lo que actúa desde el exterior de la comida y de los comensales, mientras que en el izquierdo, que comienza en el punto 5, se representa lo interior. Son interiores los cambios de la comida, la transformación de las féculas, la destrucción de las proteínas y, especialmente, la acción del fuego. Todos estos factores son necesarios para hacer comestibles y digeribles los alimentos, y aparecen en el lado izquierdo del eneagrama. También se representa en ese lado todo lo que se refiere a las impresiones o experiencias: la presentación de la comida y su atractivo sensorial, tanto para la vista como para el olfato, en el momento de servirla. Cuando pasa la comida del proceso de preparación al proceso digestivo, comienza otro ciclo o eneagrama. Esto ocurre cuando se pasa del punto 8 al 9 de otro ciclo completamente distinto, el de la ingestión que, pese a diferenciarse del otro, tendrá la misma estructura. Si volvemos a examinar el punto 5 “cocción de los alimentos”, veremos dos aspectos importantes: que hay que cocinar los alimentos para que sean comestibles y que deben resultar presentables, Atendiendo el segundo aspecto, tenemos en cuenta las impresiones, el efecto sensible y psicológico de la comida, en definitiva lo que ven, huelen, tocan y saborean los comensales. En lo que refiere al primer aspecto, tenemos en cuenta la digestión y asimilación de la comida. Así pues, hay que tomar en consideración estos dos aspectos cuando nos encontramos entre los puntos 4 y 5, que marcan la división entre el lado derecho y el izquierdo del diagrama. En una cocina grande y bien organizada, suelen ocuparse de las operaciones que tienen lugar en ambos lados varias personas. El arte de la cocina, la preparación de las salsas, el servicio y la presentación pertenecen al lado izquierdo, mientras que el trabajo manual, es decir, el mantenimiento de los utensilios, la limpieza de la cocina, la compra de la comida y su preparación, pertenecen al lado derecho.

«El punto 6 “la comunidad” es un punto de difícil comprensión en este proceso. El papel de los comensales es fundamental, pues cocinamos precisamente para que ellos disfruten de una comida totalmente aceptable no sólo para su cuerpo, sino también para su mente, impresiones y sentimientos. Si comparamos este ejemplo con la octava musical, los comensales representan el do final. Quizá nos parezca sorprendente, ya que están en el punto 6. Sin embargo, el motivo está claro en este caso, porque están situados donde va a servirse la comida. Además, los comensales aportan un nuevo significado a este proceso. Ya no se consideran los alimentos por sí mismos, sino por lo que proporcionen a estas personas y por el cambio que en ellas produce. Su apetito y todo su sistema digestivo se ponen en marcha a la vista y por el olor de la comida en el punto 7 “sirviendo los alimentos”. Lo que les ocurre a los comensales es análogo a lo que ocurre con los alimentos y con la cocina cuando se preparan. Así pues, los puntos 1, 4 y 7 son similares, porque cada uno representa una preparación de la cocina, la de los alimentos y la de los comensales. Del mismo modo, los puntos 2, 5 y 8 se asemejan, pues cada uno representa una acción: el punto 2 representa la cocina al entrar en funcionamiento y convertirse en un lugar apropiado para cocinar. El 5 representa el hecho de cocinar y el 8, por su parte, representa a los comensales mientras comen. Por tanto, en el paso del 1 al 2, del 4 al 5 y del 7 al 8, se dan transformaciones semejantes en medios totalmente distintos. Sólo se parecen en que las tres son transformaciones. El medio es diferente y la verdadera transformación, de distinta naturaleza. La última conexión, del 7 al 1, se explica porque, tan pronto como se sirve la comida, se devuelve la cocina a su estado original. El punto 8 “ingestión de los alimentos”, nada tiene que ver con ello. En cuanto se sirve la comida, la atención de cocineros, pinches y limpiadores se centra en la cocina y vuelven a poner todo en orden, dispuesto para el comienzo de un nuevo ciclo. No lo hacen inmediatamente después de cocinar, porque tienen que servir la comida. Sólo después de servirla vuelve la cocina al punto 1.

«Vemos así que este diagrama representa el proceso con gran exactitud, de un modo que no se puede cambiar, porque no es artificial. Muestra, sencillamente, cómo se producen los sucesos. En numerosas ocasiones se lo he mostrado a cocineros que no estaban familiarizados con estas ideas y siempre han afirmado que esta descripción es exacta. Con este ejemplo he querido demostrar que para que algo ocurra hace falta que se interrelacionen tres procesos distintos.

[…]

«El punto 6 representa a los comensales. Sin embargo, puede decirse que también incluye a los pinches y cocineros. Si imaginamos una situación ideal, ellos piensan y se interesan por el destino de la comida. Todos piensan en los efectos que va a producir la comida en quienes la coman. En este sentido, se incluye a los cocineros. Por otra parte, si se aduce que los cocineros no son lo mismo que los comensales, es cierto. Hay que tenerlo en cuenta y preguntarse por qué. Si no están aquí ¿cuál es su lugar? Puede afirmarse que los cocineros representan la voluntad de lo que produce la comida. No se puede adjudicar un solo lugar al cocinero, ya que todo el proceso es una manifestación de su voluntad y, por tanto, si hablamos con propiedad, diremos que está en todas partes.

Fragmento tomado de: Estudios sobre el eneagrama de J. G. Bennett

miércoles, 16 de febrero de 2011

ASÍ COMO ES allá ES acá.

De un lado del ecuador hay discusiones sobre un evento que, al parecer –según capté–, ya no se va a llevar a cabo en Francia y tiene qué ver con México.

Además del revuelo de si a una periodista fue cesada de su trabajo por un berrinche.

Por otro lado, al sur de Ecuador, una niña cayó de un tercer piso y a pesar de la caída está sana y salva. Ayer por la noche la zona estaba Acordonada.

Y se discute de si un avión militar gringo incurría en violaciones flagrantes a la soberanía de Argentina.


Y recuerdo a Guillermo:

“La vida no es más que una sombra en marcha; un mal actor que se pavonea y se agita una hora en el escenario y después no vuelve a saberse de él: es un cuento contado por un idiota, lleno de ruido y de furia, que no significa nada.” ~ Shakespeare

martes, 8 de febrero de 2011

Día 0

El día llegó… lunes siete de febrero de 2011… la primera clase de la Carrera Acelerada de Cocinero y Pastelero Profesional comienza a las 14:30… ¿14:30? ¡Pero si son las 14:28!... Así que tomé mi mochila y mis expectativas y salí disparado al Instituto Superior Mariano Moreno (ISMM de aquí en adelante).

La bienvenida la dio el Director, un tipo corpulento alto y de poco pelo, y se acompañó del Director de la Carrera un joven chef francés de estatura mediana y ojos vivaces. El director dijo muchas cosas. Entre otras: “Sabemos que están aquí para cursar en cinco meses lo que normalmente toma dos años. Sabemos que es una locura y… somos sus cómplices” Lo observaba con ojos bien abiertos y “Sí, sí, sí… a eso vine justamente” –escuchaba en mi interior.

Nos dijo a los nuevos estudiantes alrededor de 34, más hombres que mujeres en los turnos vespertino y nocturno, que a pesar de que teníamos un horario determinado el ISMM asume que estamos en Buenos Aires FULLTIME para en otro horario diferente al nuestro o bien en un fin de semana acudir al ISMM. Nos habló del estupendo nivel académico y de la importancia de ir con el uniforme limpio. Habló de que si bien hay profesores que están en el Canal Gourmet no son menos importantes los que están en clases regulares. Habló de que somos una institución muy visitada y que haremos visitas a campo también. El enfoque gastronómico del ISMM es de cocina Francesa, Italiana y Española y algo veremos de la cocina tradicional Argentina. “Sí, sí, sí… a eso vine justamente” –continuaba escuchando en mi interior.

“Queremos que se vayan felices” Dijo para terminar.

Nos repartieron las materias que tomaremos: cocina, cocina fría, pastas y salsas, pastelería, panadería, cocina oriental, enología, nutrición, higiene y seguridad, química alimentaria, materias primas… como notas musicales brincaban a mis ojos. Estoy donde quiero estar. Mi cabeza, mi corazón, mi parte creativa y de movimiento sonaban y resuenan al unísono.

Luego tuvimos una “Clase 0” de integración con el equipo de trabajo. Mis compañeros son: B y M. Ambos de Colombia.



Así que aquí estoy. Con uniforme nuevo. Esperanzado y loco. Feliz y extraño. Presente y Agradecido.

sábado, 5 de febrero de 2011

Rezando para que llueva

Se cuenta entre los sabios que hubo una vez una gran sequía en Qasr al-Arifin, y la gente se dirigió al Mestro Bahaudin Naqshband, rogándole que orase a Dios pidiendo lluvia.

Bahaudin los condujo a través de las calles hasta que llegaron a un lugar donde una mujer estaba sentada, cuidando a un niño pequeño que tenía en sus brazos.
- Te pido que alimentes a este crío -dijo el Maestro
- Yo sé cuándo alimentar al niño -dilo la mujer-, ya que soy su madre. ¿Por qué te ocupas de cosas que están dispuestas de un modo del cual no sabes nada?

Bahaudin ordenó que las palabras de la mujer fuesen escritas y leídas a la multitud.

Tomado de: Cuentos y enseñanzas sufíes de Idries Shah

jueves, 3 de febrero de 2011

Desde Bs. As.

¿Cómo iniciar? ¿Desde dónde?

Inicio parafraseando a Octavio Paz: este inicio no es mi comienzo.

Buenos Aires es una ciudad maravillosa. Es cálida. Pero no tan húmeda como Villahermosa, Tabasco.

El hostel donde me he quedado es una casona vieja creo cercana al centro de la ciudad. Imagino que es como una de las colonias del centro de la ciudad de México con algunas construcciones algo derruidas. Pero eso es imaginación. Lo que no es imaginación es que es una ciudad limpia. No he visto tantos agentes de policía en las calles aquí como en México. Y los automovilistas evitan abusar del claxon.

En mi cuarto que es mi casa no tengo una vista al mar o a la montaña, como dijo mi anfitrión, pero tengo lo que necesito: una habitación limpia, tranquila y adecuada. Tengo el lujo de tener agua limpia y mucho Sol. Frente a mi puerta, en la casa de frente, escuchan cumbia –supongo Colombiana– buena parte del día esas vecinas y vecinos se hablan casi gritando. No me fricciona. Este es otro mundo.

Lo primero que compré, una vez que llegué al Instituto Superior Mariano Moreno para dejar documentos, fue un kilo de orejones –fruta seca– que me supieron de maravilla. De mejor calidad que los que he probado en México.

En la tierra del tango tienen tiendas especiales donde venden calzado y atuendos especiales para bailarlo. No podría ser de otra manera.

Son las 19:26 al momento de escribir este párrafo y aún hay luz de Sol. El calor comienza a bajar.

Ayer tuve una realización respecto de que ya no estoy en México. Hay un cine a dos cuadras de casa y vi anunciada una película que quería ver con mi novia @Patricia y viví profundamente que no la veré con ella este fin de semana. Ni el otro. Toqué algo de tristeza desde luego. Pero esta es mi realidad. Igualmente las constelaciones que veo no son las que observaba con ella desde el hemisferio norte. Así quedan demostrados mis apegos.

Lo bueno de la novedad inmediata es que presenta oportunidades para observar cosas que daba por sentadas: ¡ring, ring!