lunes, 22 de noviembre de 2010

Chocolate

Hace dos fines de semana, mientras estaba en el Diplomado de Pastelería y Panadería, tuve una pequeña epifanía. Me encontraba picando el chocolate obscuro –recuerdo que la Cheff Leila Hernández dijo atinadamente: no tan fino que hay merma– cuando me percaté que el chocolate es como la vida.

Me explico:

Una semilla de cacao está dormida hasta que se le pone en contacto con la humedad y la tierra. Deja de ser pasiva para activarse: en esa activación comienza a crecer y crecer. Así hasta que llega a ser una mazorca de cacao. Allí se vuelve pasiva. Llega una campesina o un campesino y la cosecha. Le llueven entonces muchos procesos para lo cual necesita ser pasivo el chocolate. Llega a una marqueta de chocolate y en un estante sigue siendo pasiva. Cuando arriba a nuestra clase es necesario fundir las cantidades precisas a temperaturas fijas, según el tipo de chocolate, para llegar a ser un bombón. Se podrían usar otras temperaturas, se podría temperar mal el chocolate: pero ya no es un bombón.

Así nos ocurre aunque no seamos alumnas y los alumnos de Leila. En el salón de clases —como en la vida— debemos ser receptivas y receptivos a las enseñanzas y posibilidades de aprendizajes, para transformarnos, para trascender el estado previo hacia algo Superior. Como el chocolate. Si es que queremos ser un bombón.

Este asunto de la transformación el Poeta Rumi lo expresa mejor en las siguientes palabras:

Chickpea to Cook ~ Jalaluddin Rumi (translated by Coleman Barks) 

A chickpea leaps almost over the rim of the pot 
where it's being boiled. 

"Why are you doing this to me?" 

The cook knocks him down with the ladle. 

"Don't you try to jump out. 
You think I'm torturing you. 
I'm giving you flavor, 
so you can mix with spices and rice 
and be the lovely vitality of a human being. 

"Remember when you drank rain in the garden. 
That was for this."

Grace first. Sexual pleasure, 
then a boiling new life begins, 
and the Friend has something good to eat. 

Eventually the chickpea 
will say to the cook, 
"Boil me some more. 
Hit me with the skimming spoon. 
I can't do this by myself. 

"I'm like an elephant that dreams of gardens 
back in Hindustan and doesn't pay attention 
to his driver. You're my cook, my driver, 
my way into existence. I love your cooking." 

The cook says, 
"I was once like you, 
fresh from the ground. Then I boiled in time, 
and boiled in the body, two fierce boilings. 

"My animal soul grew powerful. 
I controlled it with practices, 
and boiled some more, and boiled 
once beyond that, 
and became your teacher."