viernes, 18 de junio de 2010

No es la noche.

No es la noche lo que destila tu pelo. No.

Es la lluvia obscura, desatada por mi mano, al subir por el camino trazado en tu espalda donde deseo el amanecer.

No es la noche, negraluz donde esplenden tus ojos, no.

Es la reverberación de tu mirada meciendo la cabellera de la noche, milagro tácito de la obscuridad.

No es la noche bóveda de astros silentes. No.

Son las palabras arrancadas al árbol del lenguaje, nocturnos frutos al desnudo, en tu cuello. Alfabeto perenne de bocas. Mucho más allá de tu vientre: puerto de abrigo.

No es la noche femenina, que persigue para invocarte, no.

Es la alineación de ojos que besan, manos que miran y cabalgan, ciegas en la piel deshabitada del otro. Trampa de la negritud que libera tu pelo.

No es la noche el ritmo que teje tu cadera. No.

Es la resonancia de lo coincide desde el interior, lo que el otro tiene de río crecido en mí, en la cartografía de piel que se verifica al recorrerse a tientas.

No es la noche el intersticio de tus senos. No.

Es mi lengua trepidante en busca de tu exactitud. Esa precisión redonda y morena donde cerrar los ojos cobra sentido.

No es la noche la tibia oquedad que habita tu ombligo, no.

Es la sugerencia que lame tu oído. Tu respuesta obediente. Pleamar de lo que escriben tus manos gemelas y dicen mis besos. Verso en la boca del otro.

No es la noche lo que ella mece. No.

Es buscar tu pecho, sorprender tu doble plenilunio. Embrujo que arrebata en un abrir y cerrar de bocas son otro abandono… este mismo. Eflorescencia desordenada.

No es la noche esta música que agita de noche. No.

Es deslizar mi mano por tus alas, génesis de vendavales y días hermosos. Es besar la orilla de tu boca, lento, lento alterando tu estar aquí.

Tú.

Tanta mujer.

Tanta
noche.

Últimas tardes de primavera


Últimas tardes de primavera
Cargado originalmente por loboPoeta

miércoles, 16 de junio de 2010

Ensalada Mística (receta del Amigo)


Ingredientes:

  • Agrúgula (Rúcula) orgánica
  • Queso parmesano auténtico
  • Arándanos deshidratados
  • Pechugas de pollo al mezquite
  • Limones
  • Aceite de oliva virgen extra Basilippo
  • Orégano fresco
  • Miel orgánica de floración de naranjo
  • Vinagre de sidra
  • Sal orgánica de mar


Invitar al Amigo.

Dorar a fuego lento las pechugas de pollo en el aceite de oliva virgen extra. Cortarlas a modo de tiras o fajitas. Cortar el queso parmesano en cubos pequeños. En una ensaladera poner la arúgula (rúcula), los cubitos de queso, el arándano y el pollo.

En la licuadora poner el jugo de cuatro limones, añadir varias ramitas de orégano, agregar aceite de oliva virgen extra, un poco de sal y licuar no más de cinco segundos. Mezclar con la miel.

Como bebida preparar agua de Jamaica endulzada al gusto con azúcar moscabado y agregar un buen vino tinto. Añadir hielos.