jueves, 30 de julio de 2009

Hermosa como una flor

Así es ella. Hermosa como una lluvia que durará toda la tarde casi toda la noche y ya se anuncia en mis brazos. Gentil disminuye el ritmo de su vida para posarse sobre mi pecho y así nombrar todo lo que no sé con la gravedad de su voz. Escucharla es poner atención a lo que pulsa y pasa en mi vientre.


Cuando ella remonta en mi pecho sé que necesito esa temperatura cálida que sólo existe en sus alas ligeramente quietas: colibrí del entretiempo.


Dialogar es un acto a tres voces: la mía, la de ella y el nosotros.


Ella inspira y me inspira; respira y me respira: nos mecemos en un vaivén, en un abrir y cerrar de ojos como de bocas. Sólo entonces despeja la tarde de nubes y nueces para que el otoño recorra mi cama con ella adentro: delgada como el pistilo de un alcatraz moreno.


2 comentarios:

Anónimo dijo...

y esta entrada tuya me recordo a los
"5 minutos" de Luis Eduardo Aute, la conoces? buscala en www.goear.com (por cierto dentro de la pagina puedes escuchar la musica que quieras, solo buscala)

atte. Pedro Paramo.

loboPoeta dijo...

Apreciado Anónimo (Pedro Páramo);

Conozco la pieza de Auté que me dices. Gracias por la recomendación del sitio.

ALEjandro (loboPoeta)