viernes, 5 de junio de 2009

Memories of green

En 1982 Ridley Scott dirigió “Blade Runner”. Para mí esa película es un verdadero parteaguas. La he visto muchísimas veces. Obseso del cine como soy y con una película a la que le encuentro cosas nuevas, era tiempo de que escribiera sobre ella.

La historia es sencilla. Ocurre en noviembre de 2019 en Los Ángeles, California, EEUU. La Corporación Tyrrell ha desarrollado unos humanoides que usan como esclavos en tareas de colonización en el espacio exterior. A estos humanoides se les llama replicantes y son superiores en fuerza y agilidad e iguales en inteligencia a sus creadores genéticos. La más reciente generación de replicantes es la Nuexs 6. Los diseñadores consideraron que después de unos años desarrollarían sus propias respuestas emocionales. Así que les dieron un tiempo de vida de cuatro años. Pero seis replicantes han llegado a la tierra —cosa que tienen prohibida bajo pena de muerte— y se desconocen sus motivaciones.

El protagonista de la historia es un policía retirado llamado Deckard habilidoso en ejecutar o retirar a replicantes fugitivos. Deckard formó parte de estos escuadrones de policía conocidos como Blade Runners.

En la película se habla de seis replicantes que escaparon de las colonias y han llegado a la tierra. Tres hombres y tres mujeres: Leon, Roy, Zhora, Pris y Rachel a quien Deckard entrevista en la Corporación Tyrell.

Rachael:Do you like our owl?

Deckard:It's artificial?

Rachael:Of course it is.

Deckard:Must be expensive.

Rachael:Very. I'm Rachael.

Deckard:Deckard.

Rachael:It seems you feel our work is not a benefit to the public.

Deckard: Replicants are like any other machine. They're either a benefit or a hazard. If they're a benefit, it's not my problem.

Al final de la misma Deckard intercambia unas palabras con el Dr. Eldon Tyrell.

Yo tengo una caja donde guardo boletos. De cine, de conciertos, de autobuses, de metro, de tren ligero, etcétera. Desde luego que es mi caja de recuerdos. Los replicantes también tienen recuerdos pero no son realmente de ellos. Sirven como un colchón emocional para ser controlados mejor.


Tyrell: Would you step out for a few moments, Rachael? (pause) Thank you.

Deckard:She's a replicant, isn't she?

Tyrell: I'm impressed. How many questions does it usually take to spot them?

Deckard:I don't get it Tyrell.

Tyrell: How many questions?

Deckard:Twenty, thirty, cross-referenced.

Tyrell: It took more than a hundred for Rachael, didn't it?

Deckard:She doesn't know?!

Tyrell: She's beginning to suspect, I think.

Deckard:Suspect? How can it not know what it is?

Tyrell: Commerce is our goal here at Tyrell. More human than human, is our motto. Rachael is an experiment, nothing more. We began to recognize in them strange obsessions. After all they are emotional inexperienced with only a few years in which to store up the experiences which you and I take for granted. If we give them the past we create a cushion or pillow for their emotions and consequently we can control them better.

Deckard:Memories. You're talking about memories.

El otro día deposité una carta en la Administración de Correos de mi colonia. Para mi sorpresa no me dieron una estampilla postal sino que pegaron una etiqueta codificada con una impresora especial. Sentí frío y en cámara lenta. Estuve en shock. Adiós a la parte romántica de enviar cartas con hermosas estampillas postales. Me sentí anacrónico por partida doble: por escribir a mano una felicitación y por recordar que en un tiempo, no tan lejano, vendían estampillas postales.

Sabía que en casa tenía cartas. Y encontré una de mi mamá. Escrita un día antes de mi cumpleaños. Tiene el sobre un par de bellas estampillas postales. Y el contenido de la carta más bello aún donde escribe que me ama y que me envía abrazos estrechos.

Mis recuerdos de mi madre.

Hace semanas vi una araña de estas llamadas “patonas” merodeando por mi baño. Tenía un abdomen muy grande. Siempre me han parecido inofensivas estas arañas y creo que se alimentan de pequeños insectos. Por ello no la molesté. Días después la encontré cerca del techo. Lo que yo creí que era su abdomen resultó ser un huevo. Se quedó quieta por más de dos semanas. Jamás supe cómo se alimentaba. Ocupado de ella le pedí a la señora que me hace la limpieza que no la molestara. Apenas hace unos días se abrió el huevo y salieron de él como 35 arañas pequeñitas.

Rachael: You think I'm a replicant, don't you? (pause) Look, [shows Deckard a photograph] it's me with my mother.

Deckard:Yeah. (pause) Remember when you were six? You and your brother snuck into an empty building through a basement window—you were gonna play doctor. He showed you his, but when it got to be your turn you chickened and ran. Remember that? You ever tell anybody that? Your mother?, Tyrell?, anybody? You remember the spider that lived in a bush outside your window: orange body, green legs. Watched her build a web all summer. Then one day there was a big egg in it. The egg hatched...

Rachael:The egg hatched, and a hundred baby spiders came out. And they ate her.

Deckard:Implants! Those aren't your memories. They're somebody else's. They're Tyrell's niece's. (pause) Okay, bad joke. I made a bad joke. You're not a replicant. Go home, okay? No really, I'm sorry. Go home. (pause) Want a drink? I'll get you a drink.

En la película jamás se habla del sexto replicante. En YouTube es posible ver una entrevista que le hacen a Ridley Scott con motivo del lanzamiento de la edición definitiva de Blade Runner. Desde luego que da su opinión al respecto. En fechas recientes se anuncia una precuela de esta película.

Va una generalización: todas las películas de ciencia ficción no plantean un futuro halagador. Y ¿qué tal si nuestro “miedo” a que los robots nos controlen no es más que una proyección de nosotros —en tanto que máquinas muy especiales— seamos, a la larga, una devastación para nosotras mismas/nosotros mismos?

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