jueves, 29 de enero de 2009

Josefina

De entrada sé que me faltan palabras para describir y hacerle un homenaje a Josefina. Y también me faltan lenguajes humanos. Haré un esfuerzo por mi entrañable amiga.



Recuerdo que a las 16:23 del domingo seis de mayo del 2005 ella compartió mi gusto de disfrutar la Fuente del Parque Río de Janeiro en la Colonia Roma. El calor de ese primer domingo de mayo era algo más allá de toda proporción. Así que diré que, Josefina, está mal de la cabeza. ¿A quién se le ocurre meterse en una fuente pública a disfrutar del agua fresca nada más porque hacía un calor como de 99 grados centígrados a la sombra?

A Josefina la tenía que conocer: primero en la maestría en Desarrollo Humano que tomé en 2001 conocí a un Profesor de la Universidad Iberoamericana que le dio clases a ella. Segundo a medidados de junio del 2002 tomé un curso de Java que una muy amiga de ella impartió. Luego ambos estuvimos en el concierto que ofreció The Pat Metheny Group el 27 de noviembre de 2002. Finalmente la conocí cuando fuimos compañeros de la formación como Psicoterapeutas Humanistas Guestálticos a principio de febrero de 2003. Así que a Josefina la tenía que conocer.

No sé si afirmar categóricamente que ella es un alma luminosa pero eso quiero escribir ahora. En ocasiones sale lastimada. Es una luchadora empática y congruente de la perspectiva de género. Como Sexóloga clínica se desempeña y ha estudiado casi todo enfoque psicoterapéutico contemporáneo. Además escribe bellamente y es un honor y privilegio que forme parte de una co-creación humana y poética que hemos llamado: Letras Rústicas.



Oficialmente tanta belleza no podría andar por el mundo sola. No. Por ello se casó con un estupendo hombre.

Josefina es una mujer presente en mi vida. No sólo por las muchas actividades que compartimos sino porque en su ausencia también la nombro.




A Josefina le agrada caminar (quiere tener otras sandalias crocs ya que le encantan) y hablar en francés. Comer bien y leer, leer, leer: escribir. El cine mucho cine. Me ha acompañado en mi obsesión de ver una película una y otra vez. El enorme gusto por la literatura le viene de familia. Adora la música y cantar ya que canta y divinamente en español, francés o inglés indistintamente. Definitivamente ella es un ejemplo de ser humano. Josefina es un prisma humano. Gracias a ella la luz se separa en su espectro de colores.

Una de las leyes del Budismo es la impermanencia de todo. Así será con ella. Mientras tanto para mí es bueno saberlo. El tiempo que compartimos es de total valía. Justo porque tiene un término. Porque ella, también, es finita.

Es un enorme, tremendo gusto compartir mi vida con ella.

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