viernes, 30 de enero de 2009

Eneagrama de la Escencia

El eneagrama es una filosofía que estudia el comportamiento humano con el fin de comprender mejor nuestra naturaleza y buscar así establecer relaciones individuales y sociales más armónicas, productivas y tolerantes.


El objetivo del conocimiento de cada tipología es desarrollar los puntos de provecho y superar las conductas o factores que detienen el proceso evolutivo (corporal, mental y espiritual).
Si también conocemos a las/los demás, dejaremos de pedirles que sean como no pueden ser.

Existen cursos-talleres que se recomiendan para mejorar las relaciones con nosotras mismas/nosotros mismos, con las/los demás, y es de gran utilidad en los ambientes laborales, los negocios y la escuela. Los temas que se abordan son: una introducción con los orígenes de este conocimiento, el estudio del recurso dominante, estudio de las tipologías, afinidades, la elección de pareja y las diferencias naturales entre los eneatipos.

Caroline

"¿Caroline? ¿Y te dicen Sweet Caroline?”. Así la saludé la primera vez que la vi.

Caroline y yo estuvimos en un mismo evento sin conocernos previamente. Era la madrugada del domingo seis de mayo del 2007 y a Spencer Tunick se le ocurrió hacer una invitación masiva a desnudarnos por igual en el Zócalo de La Ciudad de México. Meses después Caroline y yo nos veríamos las caras —literalmente— en el Sanborn’s de los Azulejos pues ya que pertenecíamos al mismo grupo de personas que habían asistido a la instalación de Tunick.





Sweet Caroline. Para mí es un gusto tener cerca de mi vida a esta Mercurialita y Faquir casi de libro (Me refiero a los Eneatipos del Eneagrama de la Escencia). Ella tiene una enooorme energía. Hace miles de cosas y rara vez se fatiga. Media gringa y media mexicana gusta de mezclar el inglés y el español y yo procuro, a veces, seguirle el giro veloz de su existencia.


Tiene un gusto exquisito por vivir. Fashion total. Comer bien, oler bien, vestir bien. Ella está de acuerdo con las percepciones de la moda de “Sex in the city” serie que tiene y ha visto miles de veces. Igual que “Ally McBeal”. De ambas se sabe diálogos.

Ella conoce y acepta mi lado grumpy. Vaya que si lo soy y mucho. Sobre todo en época navideña.

Sweet Caroline me ha acompañado y apoyado en muchas empresas importantes de mi vida. Ella firmó documento para que la que fuera mi novia Dominicana estuviera en México. Ella me llevó a conocer lugares maravillosos para decorar mi casa. Sin ella mi vida no sería perfecta.

Sweet Caroline adora Barry White (supongo que por su estrecha relación con “Ally McBeal”) y yo le hice varios Ring Tones para que ella los use en uno de sus varios teléfonos celulares.

Ella es una de las razones por las que el mundo gira y es heliocéntrico. Encontrarla a ella, en este caudal de personas de la existencia es —para mí— una bendición. Es como sacarse un muñequito de la Rosca de Reyes de la vida y dar las gracias por ello: a Dios, a Tao… Whatever…

Sweet Caroline. Anna Caroline Miramontes Patterson. Mi gran amiga. Totalmente entrañable y qué bueno.

jueves, 29 de enero de 2009

Canidato a héroe (por la Iglesia Católica)

Benedicto XVI podría ser un buen candidato... pero primero veamos este vídeo. El protagonista es el obispo británico Richard Williamson:



¡Qué huevos del Obispo negacionista! Las reacciones del Rabinato de Israel no se hicieron esperar, ya que el miércoles 28 de enero de 2009 rompieron relaciones con el vaticano. Y luego luego el Papa aplaca la ira de Israel al condenar el holocausto (judío) el jueves 29 de enero de 2009.

Benedicto XVI será mi héroe si condena el holocausto Palestino. Le podré dedicar un post enterito.

Josefina

De entrada sé que me faltan palabras para describir y hacerle un homenaje a Josefina. Y también me faltan lenguajes humanos. Haré un esfuerzo por mi entrañable amiga.



Recuerdo que a las 16:23 del domingo seis de mayo del 2005 ella compartió mi gusto de disfrutar la Fuente del Parque Río de Janeiro en la Colonia Roma. El calor de ese primer domingo de mayo era algo más allá de toda proporción. Así que diré que, Josefina, está mal de la cabeza. ¿A quién se le ocurre meterse en una fuente pública a disfrutar del agua fresca nada más porque hacía un calor como de 99 grados centígrados a la sombra?

A Josefina la tenía que conocer: primero en la maestría en Desarrollo Humano que tomé en 2001 conocí a un Profesor de la Universidad Iberoamericana que le dio clases a ella. Segundo a medidados de junio del 2002 tomé un curso de Java que una muy amiga de ella impartió. Luego ambos estuvimos en el concierto que ofreció The Pat Metheny Group el 27 de noviembre de 2002. Finalmente la conocí cuando fuimos compañeros de la formación como Psicoterapeutas Humanistas Guestálticos a principio de febrero de 2003. Así que a Josefina la tenía que conocer.

No sé si afirmar categóricamente que ella es un alma luminosa pero eso quiero escribir ahora. En ocasiones sale lastimada. Es una luchadora empática y congruente de la perspectiva de género. Como Sexóloga clínica se desempeña y ha estudiado casi todo enfoque psicoterapéutico contemporáneo. Además escribe bellamente y es un honor y privilegio que forme parte de una co-creación humana y poética que hemos llamado: Letras Rústicas.



Oficialmente tanta belleza no podría andar por el mundo sola. No. Por ello se casó con un estupendo hombre.

Josefina es una mujer presente en mi vida. No sólo por las muchas actividades que compartimos sino porque en su ausencia también la nombro.




A Josefina le agrada caminar (quiere tener otras sandalias crocs ya que le encantan) y hablar en francés. Comer bien y leer, leer, leer: escribir. El cine mucho cine. Me ha acompañado en mi obsesión de ver una película una y otra vez. El enorme gusto por la literatura le viene de familia. Adora la música y cantar ya que canta y divinamente en español, francés o inglés indistintamente. Definitivamente ella es un ejemplo de ser humano. Josefina es un prisma humano. Gracias a ella la luz se separa en su espectro de colores.

Una de las leyes del Budismo es la impermanencia de todo. Así será con ella. Mientras tanto para mí es bueno saberlo. El tiempo que compartimos es de total valía. Justo porque tiene un término. Porque ella, también, es finita.

Es un enorme, tremendo gusto compartir mi vida con ella.

lunes, 26 de enero de 2009

Película: “Che (El argentino)” (Che part One)

Luego de ver una película tan bien hecha —tan actual— de un personaje latinoamericano de la talla de Ernesto Guevara me conmovió. Gracias al hecho de que no requiriera subtítulo me permití verlo como un héroe posible.
Me encantó ver un hombre íntegro. Conciente de que sus actos violentos están enfocados a un propósito mayor: la liberación de Cuba del imperialismo yanqui.


Es una película larga.

Merece la pena.

Ficha de la película en IMDB.

Rinoceronte que camina sobre el agua.

Él es Jaime Valdés Neri. Líder de mi grupo terapéutico de hombres de la colonia Mixcoac Nonoalco.


Primero terapeuta. Ahora amigo. A él le escuché una de mis frases favoritas: “Más vale tarde que más tarde”. Íntegro me dijo que no es fase suya pero yo se la atribuyo. A su trabajo terapéutico le llamé: La fuerza de la dulzura. Mi amigo Rino. Jaime. Su energía es muy diferente a la de mis otros amigos hombres. Él tiene la sabiduría de acertar finamente en el blanco calvo del clavo. Gracias a él he aprendido y aprehendido a poner límites, a ser Guerrero, sobre todo cuando andaba bajo de energía por un asunto de un cobro indebido de IXE Banco. Él es mi sentido de orientación respecto a masculinidades. A principio de año me acompañó, sin que yo lo solicitara, a una Ceremonia de Remembranza Sufí donde cenamos, agradecimos, oramos, nos postramos y danzamos. Fuimos testigos de una iniciación al Islam. Él es un “despertador” vivo de temas de conciencia y misticismo. Mi amigo Jaime.

Si muere antes que yo quiero tener el honor de retornarlo a la Madre Tierra. Elegiré como fondo musical el Adagio para Cuerdas de Samuel Barber dirigido por Sir Neville Marriner. Nada menos.

Yuki

Una vez me dijo: “¿Ya te diste cuenta de lo afortunados que somos por haber nacido en esta época de tanta música?”. Él es. Mi amigo. Mi amigo Yukiyoshi Takeda Toda.




Él me apoyó cuando me lastimé mi rodilla derecha en septiembre de 2004. Él asistió al mismo concierto de The Pat Metheny Group que yo en La Ciudad de México el miércoles 27 de noviembre de 2002. Él me invitó a comer comida tradicional japonesa con su familia a fin de año de 2005. Él es un diseñador gráfico súper creativo. Su pasión son los acuarios de agua salada y corales. Él sabe cocinar un sushi delicioso con arroz laqueado. Él adora los skwinkles como golosina en el cine. Él es. Mi amigo. Mi amigo Yuki. Soy afortunado por tenerlo dentro de mis amigos hombres.

A Yuki lo percibo como otros oídos míos. Tiene una percepción de la música que aprovecho para orientarme. En un barco de vela él estaría ubicado en el mástil más alto listo para gritar felizmente: “¡Música al oído!”. Yuki es un hombre compasivo. Se comunica franca y abiertamente a través de la mímica. Es un gran maestro de los temas que lo apasionan. Es un hombre respetuoso, confiable, considerado, caballeroso y gentil.

Él y esta maravillosa mujer comparten sus vidas juntos.

Si él muere antes que yo quiero tener el honor de devolverlo a la Madre Tierra. Lo haré en las profundidades del mar junto a su arrecife favorito.

miércoles, 21 de enero de 2009

Mazatlán

Lentamente la noche y ella se aproximan al puerto donde soy un emergente de agua salada y piel de sol. Es la última oleada del invierno en el Pacífico. Ocasión para ser más gaviota o para hundirme en la arena.

La dimensión de la cita que fue es el volumen de esta narrativa. Párrafo que sube escaleras, llega y descansa en un sofá. Luego en mi cama. Ella tiene ojos de mundo, ha visto muchas cosas. Sus primeras miradas no me las dedica mientras busco su calidez. Mientras busco, sus ojos, ausentes, se esconden… luego estallan en risas.

Tomamos un taxi de esos que coloquialmente llaman "Pulmonía". Una verdadera enfermedad sobre ruedas. Nosotros abordo dibujando un arco en el larguísimo malecón donde hay dos faros: uno, el marino, que guiña a los navíos de costa y mar; otro que la vio nacer desde el pacífico horizonte y le dio los pies de sal que la llevan por el mundo. Pies que sus sandalias lastiman. Ésos que acaricié con mis manos que ahora escriben.

Domingo de noche en La Plaza Machado. Naranja y cerveza. Ajo y aceite en la carne suave y blanca. Música local. Aliento energético. Banda serpentina.

Entre su mirada y la muchedumbre ando. Entre su brazo y su mirada vamos. Testigo quieto y patrimonio el Teatro Ángela Peralta. Luego un callejón suave que ilumina la que fue su casa paterna.

Nueva enfermedad sobre ruedas.
                                                  “Esta vez tomo un lugar a tu lado. Tengo frío y comienzo a besar tu hombro en dirección a tu cuello. Soy una novela y en esta noche de cercanía me vivo. Tu abrazo redondo me envuelve despacito. Eres calidez costeña en mi espalda que convertiste en bitácora de navegación de la flota cerquera de tus dedos. Pausas la noche entre tus brazos, entre una respiración y otra: entre una ceja y otra. Y la noche no pasa. Y el mar incesante latido oscuro percute en mi pecho como en mi vida. Salpicas la costa de mi cuerpo con la espuma de tu risa. Rompes y te retiras para estallar una y otra vez. Después de tanto oleaje a favor y en contra ningún cuerpo como tu playa, ningún oleaje como tus pechos. Te bautizaron solitaria pero llena de gracia”.

20050314

Biopsia transrectal

Cuando estudié la Especialidad de Sexualidad Humana con enfoque Gestalt aprendí mucho sobre sexualidad. Para iniciar con el pie derecho fui con un urólogo a fin de que me diagnosticara de todo lo relacionado con mi próstata. Al cumplir cuarenta me revisé y no hubo novedad. Así que ya entrado en estudio decido practicar la congruencia.

Voy primeramente con el Dr. Jorge Jaspeasen Gastelum que atiende en el rumbo de la colonia Roma Norte. Me hace el tacto prostático sin notar nada en especial. Para confirmar me pide un análisis sanguíneo específico (el del antígeno prostático). Resulta que estoy fuera de rango y me cambia medicamentos en varias ocasiones. Al no tener éxito me pide me haga una biopsia transrectal. Me recomienda un sitio llamado “Unidad de Radiodiagnóstico” en la Calzada México-Coyoacán, Colonia General Anaya, Delegación Benito Juárez, CP. 03340, México D.F.

Recuerdo que yo le comentaba a un amigo mío, un año mayor que yo, que eso era un signo de mi propio envejecimiento. Era la primera vez en mi vida que iba a hacerme un estudio tan especializado. No tenía miedo. El Dr. Jaspeasen me explicó cómo se toma una biopsia y decidí confiar en la tecnología.

Me acompañó mi hermano mayor. Era requisito según me lo dijeron al programar mi cita. Recuerdo que nunca verificaron que fuera acompañado. Primero tuve que tomar un litro y medio de agua para que tomaran un sonograma y comprobar mi capacidad retentiva de orina. Después fue la toma de la biopsia en sí. La enfermera me preguntó que si sabía lo que era una biopsia. Recuerdo que le dije: “Sí sé lo que es. Se trata de extraer una muestra de mi tejido” Ella no me escuchó y me dijo que “Eran unos piquetes” “¡Puta madre!” —pensé— “¿piquetes? Ahora sí me lleva la chingada”. Yo tengo una historia de terror a todo instrumento punzo cortante. Jamás me han intervenido quirúrgicamente de nada y ahora: “¿Me van a dar piquetes por el culo?” La palabra no me atraía en lo absoluto.

Luego llega el titular del estudio el Dr. Jesús Soto Pérez quien me repite la pregunta de si sabía yo qué era una biopsia. Y a igual respuesta mía copiada de la anterior él afirma: “Serán ocho piquetes”. Mierda. Ahora sí me cagaba de miedo. Semi desnudo yo. Con una batita de mierda de ésas desechables, acostado y a punto de sentir unos pinches piquetes. Quise huir. Pero ya estaba allí. Estaba allí y en una posición completamente vulnerable.

El primer “piquete” fue sumamente molesto. Dolor no hubo, molestia sí y mucha. Yo iba contando y recontando el sonido que hace el aparato a cada extracción de material prostático. El Dr. Jesús Soto Pérez me iba avisando y yo me preparaba de algún modo. “Va el segundo…” así hasta el séptimo. Pero la octava muestra no la avisó y esa si fue dolorosa. Dolorosa y humillante. Quienes bromean diciendo que el peligro subyacente de estos exámenes es que “a los gays les gusta” no saben lo que dicen. Bola de pendejos.

Ese fin de semana lo pasé en reposo. Un día después me dieron ganas de masturbarme y me asusté cuando descubrí que mi semen tenía sangre. Busqué al dichoso Dr. Jaspeasen en su jodido nextel y nunca me contestó. El lunes que lo busqué me dijo “Es normal”, “¿Normal? —pensé— “Y ¿cómo es que nunca me avisó? Usted es el pinche experto. Para eso le pago”. También del Laboratorio de Radiología me dijo el Dr. Jesús Soto Pérez que me llamarían para darme seguimiento. Pinches mentirosos, ojetes y culeros. Mejor que no hubieran ofrecido nada y todo bien. Jamás se comunicaron conmigo. Nunca vieron en mí un ser humano.

Para acabarla de joder como no disminuyó mi antígeno prostático el Dr. Jaspeasen me amenazó con indicarme una nueva biopsia transrectal. “Ni madres. Este güey está errado.” —me dije— “Voy a buscar a otro Doctor”. Y lo encontré. Es el Dr. Jorge Moreno Aranda de la Torre de Especialidades del Ángeles del Pedregal. El teléfono de su consultorio es 5568-7851. A quien recomiendo ampliamente. El Dr. Jorge Moreno Aranda me dio el tratamiento certero y no me solicitó otro estudio. Me indicó que pidiera las laminillas de mi biopsia y las llevara con un patólogo experto. Supo aprovechar los resultados del estudio. Desde luego que sus honorarios son más elevados que otro urólogo pero comprobé personalmente que es mil veces mejor no andar dando vueltas cuando es un estudio que tiene que ver directamente con algo que sólo los hombres tenemos: nuestra próstata.

El tratamiento que me indicó fue para quitar una calcificación en mi próstata que era lo que generaba el antígeno prostático alto. Recuerdo que los primeros días del tratamiento —eran unas pasillas— me sentí muy triste. Y eso fue todo.

Al terminar de tomar las pastillas me di cuenta que iba menos a orinar por las noches. Comencé a dormir mejor. Mucho mejor. Me alegra poder buscar y encontrar doctores que me ayudan efectivamente en mi cuidado de salud. Confirmo una vez más que yo soy el responsable de mi propia salud. Nadie más.

Película: “A la orilla del cielo” (Auf der Anderen Seite).

Historias entreveradas. Yeter es una inmigrante Turca que muere a manos de su nueva pareja. Esto ocurre en Bremen, Alemania. Hay un hombre que lleva el cadáver de regreso a Turquía donde intenta localizar a la huérfana de nombre Ayten. Charlotte, una joven Alemana, se enamora de la hija de Yeter, quien busca a su madre luego de haber escapando de la policía Turca. Charlotte cuida afanosamente su relación amorosa aún a pesar de sí misma. Su inocencia es fatal. Esto ocurre en Estambul, Turquía.


La primera vez que fui a ver esta película me quedé con una gran curiosidad. ¿Cómo hubiere sido mi vida si mi padre estuviera conmigo en esta etapa mía de soltero? ¿Cómo sería su mirada, me acompañaría a conciertos, a mi taller literario? No lo sabré.

La segunda vez que vi la película recordé el proyecto más importante que tuve en el 2008: casarme de nuevo en este 2009. Reconozco en mí la ingenuidad de Charlotte al perseguir afanosamente a Ayten y me veo a mí mismo yendo a República Dominicana a visitar a mi novia. Mi propia ingenuidad: creyendo en un sueño firmemente y haciendo cosas a fin de lograrlo: haciendo mi primer viaje al extranjero, promoviendo una entrevista de trabajo. Como si fuera tan fácil. No puse límites, no me los puse y estoy lastimado por ello.

No creo volver a casarme.

Adoro el cine. Soy un obseso del cine. Me permito sumergirme en él, una y otra vez, para —en ocasiones— quizás salir ileso. No como ahora.

Ficha de la película en IMDB.

viernes, 16 de enero de 2009

One of a kind

Creo que la primera vez que tuve acceso ¡a un LP! de Jazz fue en 1980. Un primo mío me prestó el álbum “One of a kind” del baterista inglés Bill Bruford.


Desde entonces recuerdo que grabé ¡en un cassette! ese acetato. Luego compré el CD. Y volví a comprar el CD pues perdí mi colección de CDs cuando me separé de la mujer con quien estuve casado.

Siempre me presumí de conocer tal grabación al revés y al derecho. Hasta hoy en la mañana rumbo a mi oficina. Simplemente no lo creía. Después de miles de veces de haber escuchado “Hell’s bells” que es la primera pieza de ése álbum me sentí como un novato. Descubrí el sonido del piano acústico cuando Allan Holdworth, el guitarrista, hace un solo. Detuve mi caminar. Tomé consciencia de ese momento tanto como pude.

Un terapeuta y amigo mío me dijo una vez: “Más vale tarde que más tarde” No es frase de él pero yo se la atribuyo a él. La consciencia debe ser algo eterno. Dispone de todo el tiempo del universo para abordarnos. Gracias conciencia.

jueves, 15 de enero de 2009

Héroe mexicano

El año pasado escribí sobre la falta de figuras hombres como héroes. Esta semana descubrí a uno. Fue un líder campesino Popoluca que buscaba la dotación de tierras que el Gobierno del Estado de Veracruz-Llave había prometido como indemnización.

Son dos las notas: "Intenta inmolarse líder indígena en Veracruz; reclama solución a disputa por 200 hectáreas" y "Fallece el líder popoluca que se prendió fuego en Veracruz".

Me duele que haya muerto. Me duele la indolencia de ese estado. Me apena que sea en una Entidad Mexicana que en su escudo dice que el mundo no se había terminado.


De hombre a hombre le pido a Don Ramiro Guillén Tapia que NO descanse en paz que NO cese de arder en las consciencias de mujeres y hombres.

miércoles, 7 de enero de 2009

La Virgencita

Alabada seas Virgencita. Aquí estoy a tus pies. Fielmente. Soy uno de los hombres que se te acercan suplicantes. Vengo a pedirte algo. Cierto. Pero desde aquí abajo no lo solicitaré; mis ganas no son tan elevadas. Baja primero de tu altar: no te tengo miedo. Sí. Así. Siéntate cerca. Te adoro por cuidarme con tus ojos color aceituna. En ti me encuentro como sumergiéndome en un estanque descubriendo que eres agua y yo estoy, afuera, a punto de pedirte un favor. De favor Virgencita: ¿me concederás lo que pida…? A mi lado eres cándida y próxima no como en tu altar, cuando alzaba mi rostro. ¿Puedo tomar tu mano…? Gracias. Qué cálida es. Permite la bese respetuosamente. Eres la más pura de todas las vírgenes y yo un afortunado hombre común. ¿Sientes frío…? Permíteme cobijar tus manos palomas entre las mías. Te miro estático. Hueles a mujer recién húmeda, ¿eres tú o tu manto bordado de estrellas cortadas al alba…? Respiro placidez, ya no recuerdo a qué vine. Cierro mis ojos. Pero no. No te vayas. No aún. No me separes de tu lado. Reposa un instante más. ¿Me consientes en la gracia de tu regazo…? Cerca de tu bendito vientre tus pechos no son un pecado: eres mi razón para creer en la tierra prometida. Estoy embelesado en tu Sagrada quietud fascinado en tu aureola milagrosa y virgen. Concédeme anuencia suficiente para besarte; al final moriré en calma y tú rogarás por mí. Quiero quemarme luego de beber tu leche tibia y santa. Deseo derivar hacia tu sexo divino y fallecer al fin mi Virgencita. Así. Pégate a mí. Abre. También tu boca. Eres la más puta de todas las vírgenes y yo un amante tierno, gozoso entre tus muslos juguetones y el manto celeste. ¿Recuerdas…? Sigues siendo agua… sólo que ahora río… cuando te observo extático. Asciéndeme para bendecir este mundo de pecadores. Continúa cantando tu salmo subibaja. Eres la más pura de todas las putas. Te quiero. Jamás perdones nuestros pecados. No te dejaré ir de mi lado ahora que te conozco. Ni por misericordia a los desgraciados, ni cuando subas al altar vestida de concupiscencia. El cielo no tiene sentido sin la redondez de tus nalgas de nube. Eres la más pura virgen puta. Yo soy un hombre que camina por la calle, entre el tránsito de un mundo que no sabe amar. Y tiembla.