martes, 3 de noviembre de 2009

¡Me calaverearon!

De Paloma:

"Por no recibir mujeres en el grupo sucedió.
Por jugar al club de Tobi ALEjandro se murió.
La gestalt está bien triste, sin un hijo tan atento,
que llegaba siempre en punto y qye le hacía tanto al cuento."

viernes, 11 de septiembre de 2009

Película "El Estudiante"

La última película mexicana que fui a ver se llamó "Enemigo íntimo". Acudí animado porque allí actúa una Compañera mía del Estudio.

Pero la película que quiero recomendar, de sólo leer un mail del Creador y Productor de la misma (Gastón Pavlovich) es "El Estudiante". Su ficha en IMDB está aquí.

El mail es este:
"Amigos:

Ustedes ya conocieron nuestra película El Estudiante. Saben también el esfuerzo y el tiempo que se le dedicó a ese proyecto (6 años); y ni hablar del recurso que se le invirtió al cual tengo que responder a sus inversionistas.

Creo que después de todo se hizo un buen proyecto gracias al apoyo de un sin numero de gente que creyó en nuestra propuesta. Es una película que ha gustado mucho y que además ha dejado buen mensaje mientras entretiene a la gente.

Sin embargo nos encontramos ante un desafío fundamental. No tenemos apoyo serio en la distribución. Los distribuidores grandes (americanos) no quisieron aceptar nuestro proyecto por ser nuestra primer película y porque la vieron demasiado "blanca" (palabras textuales).

Con tan solo 11 días en las pantallas, de 100 copias con las cuales empezamos, los cines ya nos han retirado cerca de 40 de las salas. Es deci r, en 10 días, 40 cines nos quitaron de sus pantallas. Ese dato lo aceptaría fácilmente si fuera por un argumento de poca venta de la película. Pero la ironía del asunto es que está vendiendo por arriba del promedio del resto de las películas en esos cines, y sin embargo nos quitan, por el puro hecho de que no tenemos un distribuidor fuerte que abogue por nosotros. En pocas palabras:

1. Las salas de cines nos están quitando no por un argumento de ventas, sino por un argumento de presión de los Distribuidores grandes hacia los cines para abrir espacios a películas de ellos que en la mayoría de los casos no venden más que El Estudiante.

2. En otro escenario, hay cines que mantienen la película en su cine, pero cambian el horario de la misma, poniéndola en horarios "infantiles", es decir tipo 11 am y 4pm. Lógicamente poca gente va a esas funciones.

3. En un tercer escenario, simplemente bajan los posters de nuestras películas en la publicidad de las salas. Aunque esté El Estudiante en alguna sala, no veras un solo anuncio de la misma en los cines, a pesar de que esos cines SI tienen publicidad nuestra que les enviamos.

Estaré haciendo un intenso esfuerzo estos días para tratar de mantener la película un mayor tiempo en las salas. Pero en realidad existe una sola manera de lograr eso: QUE MÁS GENTE VAYA A VERLA. El boca en boca es mi única esperanza de que la gente vaya a ver esta apuesta nuestra y se logre mantener en las salas. De lo contrario, le sucederá lo que le pasó a Bella y a otras buenas propuestas: desapareceremos de los cines sin mayor impacto.

Por favor hagan llegar este mensaje al mayor numero de gente posible. No tenemos dinero para la publicidad. La recomendación boca a boca es lo mejor (y único) que realmente se puede hacer.

Gracias como siempre por el apoyo que me han brindando para este proyecto que nos ha requerido de 6 años de trabajo, y que está en riesgo de desaparecer en tan solo dos semanas.

Un abrazo,
Gastón Pavlovich
Creador y Productor de "El Estudiante"

Ante el cambio de dueños de Cinemex y el cambio en la programación que exhiben, creo que es digno acudir a una película blanca. Hay tanta negatividad afuera que ¿porqué no? o ¿preferimos las noticias en radio, televisión y prensa?

Yo no.

viernes, 28 de agosto de 2009

Hafiz - Even after all this time


Even
After
All this time
The sun never says to the earth,

"You owe
Me."

Look
What happens
With a love like that,
It lights the
Whole
Sky.



En el transcurso
De todos
Los tiempos
El Sol nunca le ha dicho al corazón:

"Me debes."

Mira
Lo que pasa
Con un amor como este.
Es la luz y
El cielo entero.



Aún
Después
De todo este tiempo
El sol jamás le dice a la tierra,

"Me debes."

Mira
Lo que pasa
Con un amor así,
Que ilumina
Todo
El cielo.


jueves, 27 de agosto de 2009

Hay números en mi vida.



Hay números en mi vida, ciertos números —no sabes— cuya cifra guarda un significado especial: 5598-6621 cuando busco tu voz inmediata, tu voz como regalo de tu circunstancia, tu voz cruzando velozmente sombras.

Sin embargo, cuando quiero acortar la distancia, el número crece un poco: 0155-5598-6621 suspiro eléctrico interrumpiendo el ritmo somnoliento de la tarde. Tanto número en busca de tu respuesta. Es el ruido de la noche persiguiendo oscuramente, a escondidas, el rumor del alba.

Pero desde ayer sábado último de mes y hoy domingo primero, este número es un individuo inútil, terca paloma que vuela a ningún lado, que de pronto no supo dónde quedó la ventana de tu recámara. De nada sirvió insistir, esta vez la tarde y su noche acompañante cruzaron el cielo sin sobresalto.

Más allá de este número, ciego abracadabra, sólo hubo un tono y un mensaje manifiesto: “… el número que marcó está fuera de servicio…”.

Antes este número, como llave para entrar en otro mundo, cumplió su cometido. Su funcionamiento fue pausa obligada para respirar tranquilamente, para verificar afirmaciones, para reforzar negaciones.

Hoy no hay número que me comunique contigo.



He de confesar, que al marcar tu número y no obtener más que el mismo tono y mensaje insulso, me habita un gusto insano y cálido. Placer semejante al que descubro cuando sorprendo entre mis sueños a La Vigilia sentada a la orilla de mi cama, observándome con placidez.

Gracias a mi insistencia, ahora me imagino que has aprendido a modular tu voz y eres tú quien recita frente al auricular: “… el número que marcó está fuera de servicio…”. Es tu voz. Tu dulce voz.

Hay ocasiones en que, luego de colgar, rápidamente marco de nuevo tu número para comprobar el estado de silencio, tu silencio a pausas.

La contumaz paloma que de súbito se ha desorientado, ha decidido anidar en el montón de cables inconexos de mi olvido. Encuentra agradable ése sitio de desmemoria, ¿es que encontró algo que perdí deliberadamente?, por algo sus diminutos ojos brillan, negrísimos, al mirarme.

El lenguaje de mi paloma es de migajón y nueces. El mío es de lluvia y manos con dedos presionando botones y largas barras espaciadoras donde habita la paciencia y anida la esperanza. No entiendo sus misivas. ¿Cómo me hablará de mis silencios escondidos en esa maraña de cables?; ¿con largas miradas o breves pausas? ¿Cómo sabré de su aleteo confundiéndose con tu parpadeo?; ¿con vuelos suavísimos e inesperados o currucucús de insomnio?, ¿cómo preguntárselo siquiera?

Hoy mi paloma me sorprendió con una rama de olivo del día de mi olvido.




Noche oscilante, la Ciudad se estremece. Instantes de trémula quietud, de suspenso por miríadas. Fórmula de tiempo que la vida usa para interrumpir la rutina de millones de rostros. Pausa no ansiada: despertar.

Eres tú en el fondo. Pacífico corazón oceánico arreglando sus profundidades, los asuntos que sólo tienen que ver con tus abismos. Desde allá percute tu latido, entre una ola tuya y todos tus amaneceres. Allá, mucho más allá, debajo de una piel líquida, femenina y de sal oscura,

Mi paloma de viento y líneas telefónicas conoce el centro de ese gran corazón. Tanto que tu movimiento no alteró la dulzura de su quietud. Tanto, que aún cuando bajo sus alas el instante era tibio, alzó su mirada como su vuelo rumbo a tu ventana, en pos de noticias tuyas.

Corazón de abrazo marino: sé que tus altas olas pueden apagar de tajo sueños de mujeres y hombres de la costa, te pregunto: ¿quieres pulsar estas líneas?

Corazón de Lidia: aquí resuenas también.




Noches de invierno tímido y cielos fríos. Desde lo alto, Orión me nombra y su llamado habita mi cabeza.

Las estrellas no son otra cosa que la ruta imaginaria donde transita a su capricho una diosa perenne y olvidadiza que se levanta tarde los fines de semana y gusta de jugar las canicas en los cielos de noviembre. Deidad cuya risa de piña rebana el sol en carcajadas. Única deidad que nació al amparo de una noche de luna plena al canto del río que sólo sabe de mariposas.

Las estrellas no son otra cosa que la cartografía que mi Alma recorre en noches de cielo y corazón abierto, a través de la cabellera oscura de la galaxia: larga e inverosímil.

Las estrellas no son otra cosa que luces de poblaros distantes que festejan la otra orilla de la noche. Donde siempre es dos de febrero. Son melodías bullangueras que salpican a quienes sueñan la noche.




Dejé mi paloma reposando en la Ciudad y me dirigí al encuentro del campo y la Fiesta. Anhelaba otro fluir, respirar el fervor religioso que pasean y vitorean en el río. Despertar bajo otro cielo.

En tu pueblo natal descubrí que la madrugada está hecha de un azúcar morena y nocturma. Allí me acompañó tu hermano el río hasta llegar a un pueblo donde todo es fandango, donde la alegría no es un milagro sino un manjar sin estación.

Desayunando cerca del Retorno de las Gaviotas, hice migas con un espíritu de grandes alas claras, todo vuelo y corazón, cuya memoria juguetona surca la parte de mí que dejé en espera del temporal. Esta gaviota, epifanía del cielo y del río, escondió varios mensajes para ti entre las mañanitas, flores dulces que sólo nacen al amparo del alba, en el patio de la casa de tus abuelos.

Logré reunirme con el río que creí que solo de noche y en mis sueños hablaba. Respiré la plata que dibujan las embarcaciones cuando lo acarician. Desperté con un gran árbol danzante en mi pecho, todo pájaros, cantando en mí.

De regreso en la Ciudad, le canto a mi paloma un rumor de travesía ribereña y sus ojos se anegan de un piélago azul, como sólo hay en mis sueños.

Mis ojos guardan un resplandor lejano, es el verdor crepuscular del cañal que en la noche se le prende fuego: mi zafra está próxima.




Al final tuve que viajar todo este tiempo reunirme conmigo. Allá, en la otra orilla de mí mismo, donde me abandoné frente a mi naufragio.

Formé cuerpo en mi torrente pluvial. De esta era caudalosa recuperé mis manos y con ellas todo lo que he escrito.

Obtuve abrigo entre la neblina del bosque, mi nombre estuvo en cada rama, donde el verde es aroma y flor. Fui nube suspirada por el viento. Luna y sol me acariciaron como a un igual. Crecí.

Mucho antes de conocerte, mi paloma mensajera me dedicó su terquedad llevándome mensajes de encuentros, nostalgias y renacimientos. Tres elementos fueron sólo permanencia en su recurrente lenguaje alado: Ubicación, Búsqueda, Revelación.

Nuevamente lluvia soy.




Algún día —como alguna noche— habré de leer en voz alta los textos que te he escrito. Ésos que pasearon en tu librero, tus favoritos, los que cantan en la claridad de tus manos, los que navegan hondo en el agua indómita de tu mirada.

Entonces mi voz será transportada por un grito de noche. Mi voz capaz de romper distancias y quebrar reflejos. A través de potreros, linderos de piedra y llanos, cruzando vías del ferrocarril y tranvías, después del lago, mucho antes del asfalto que me une y separa de ti, me escucharás como si te hablara al oído, como una llamarada que penetra desde el cableado telefónico, como un abrazo de piel y labios.

Abrirás los ojos y una marea inusitada de nubes inundará tu dormitorio. A esa hora de lo eterno, mi paloma pertenecerá al azul de la mar, embelesada de tanto cielo. Será un arrullo de agua rumorosa, campana marina, navío con velas hinchadas de besos, amanecer de las bocas entregadas al amor no dicho de las palabras que se escriben de una buena vez y desde siempre.

Marcarás un número.

El viento será el único testigo.

Quiero estar al otro lado de la línea para responder.

jueves, 20 de agosto de 2009

Romanticuario



Doy fe de aquella tarde color mazapán, prosa de nubes, árboles, cielo. Epifanía de una carta escrita hace eones por una mano grácil que abre y cierra el suspiro vespertino de La Ciudad.

El abrazo crepuscular que recibí de la distancia interrumpió mis pasos.

Un vendedor me ofreció ruedas de mazapán. Sin dudarlo mis dedos buscaron y encontré una moneda. Le agradecí y el joven se alejó sin saber lo que le había comprado: una rebanada de aquella tarde que se brindaba sólo para mí.

Atento al poniente anidando en las copas de los árboles, abrí el papel celofán de mi golosina. Al dejar rodar en mi lengua su sabor, mi pupila recordó tardes de piel y labios, las que fueron todo manos bajo la lluvia, las que atardecieron en mi paladar.

Por un momento el cielo, mi boca y las nubes gozaron el mismo sabor sedoso, fui algo más que un transeúnte de la calle Ámsterdam.

Instante preciso: soy un mensaje escrito por una divinidad que abre su mano de luz... y la cierra: suspiro vespertino en la ciudad.

Soy el beso que la tarde anhela de mi boca.



Cómo tengo ganas de encontrarte a media avenida frente a tu casa y mi casa, en verdad: ¡cómo tengo ganas!

Suceso providencial: tú cruzando de un lado, yo del otro. Como sobre barcas nos aproximaremos hacia la misma isla delgada que es el camellón. Tú, hermosa emisaria del viento, estremecerás lo fijo del concreto al bajar tus finos pies. Tus pasos leerán la oración sólida y duradera que el camellón a mitad de camino canta. Sabrá que una Mujer de Xueves llegó a su centro. Yo me bajaré con respeto de mi embarcación, como quien ha cruzado un río a lomo de un elefante sagrado.

Una vez tus manos en las mías seré todo ojos todo labios. Tiempo desgajándose en un beso sostenido entre tu boca y mi boca. Instante palpitante. Corazón de medio día. Puente entre el rumor ribereño de la mañana y la duermevela de la tarde.

Una vez tus ojos en los míos, La Ciudad en tu sonrisa suspirará convencida que las mejores tardes son las que nutren las nubes, cuando los árboles perfuman de verde las calles aún enamoradas del agua.

Una vez tus labios en los míos, me consagraré en tu aroma de Mujer recién bañada: perenne y delgada, inasible y corpórea, juguetona y rebelde.

Mujer bien Amada, vecina del tercer piso; en el distribuidor vial caminaste acompañada por luminosos limones, bailadores en la tarima de tu agridulce son.



El Popocatépetl exhaló al medio día un sábado de ceniza.

Extraña invasora dentro de los hogares fue la ropa limpia, húmeda huérfana de tendederos, privada de la noticia del sol.

Lluvia seca, lluvia suave: sabia lluvia. Tiza del gis con que Dios trazó la cartografía estelar.

Entre mis manos y el cielo, entre la fuente de la glorieta y mi pecho, desciende, apacible, un hilo de ceniza como de arena. Es el escurrir de mi propio tiempo, constancia de mi vivir batiente. Continua aproximación a mi vida como hacia mi muerte.

Algún día seré una flor dispersa en un mar inmenso.

Probable momento para dejar de escribir
de existir.

Fin de semana como del mundo.

La ciudad también recibió un recordatorio de finitud.



Como cayendo viene el agua. El cielo, de pura nube y celeste escondido, tiene respuesta sorpresiva. Estos frescos días de evitar charcos o disfrutarlos cuando no hay más remedio, me tienen de contento.

Como descubriendo entre el agua de la sorpresa y la ausencia del sol, en las vías del tranvía del anhelo brotaron flores. Los trolebuses mugen al detenerse. Por la avenida transitan automóviles con nubes y niños. Triunfante, la neblina ha hecho de mi cama su guarida. Me subo de nuevo a la vida, asomo mi rostro por la ventana y respiro este aire de noche húmeda.

Como expresando mi enojo se derrumba la tormenta sobre La Ciudad. ¡Cómo obedece mi encomienda el granizo, qué eficaz! Hoy es mi quinta lluvia y el Jueves, Xueves, Llueves, Yueves se arroja desde lo alto como si no reconociera otro camino para poblar mis ojos.

Como escribiendo la respuesta imprevista, las letras al sol ausente y los charcos fotos de cielo, escribo Tu Nombre en la espalda de la mañana y descubro un poema nadando a besos en mi pecho.




Con la lluvia de mi lado fui a tu encuentro. La Ciudad desquiciada por un poco de agua, el golpe de la noche y todo el Xueves como un latido.

Con la noche en mi costado acudí al rumor de la lluvia en tu boca. Al tocar tu timbre abres los ojos de par en par: alas sonrientes, abracadabra de puertas y escaleras.

Con el Xueves en mis manos te subí en la noche, donde eres boca que llueve llueve: relampaguea. Clara noche, redonda en mi cintura. No revelé el intersticio de tus senos a la madrugada. Tus ojos como el refugio que niegas al rojo. Delgada luna tu rostro, en la quietud de tu almohada.




Contigo lo viví en la ciudad, anda en las plazas, sube a las copas de los árboles, canta siempre, escampa en el otoño, matiza las banquetas. De tu mano pasea por calles y avenidas. Me ha abrazado en un pesero y ofrendado un collar de besos en mi cuello. Hace cuerpo con el viento al empujar letreros en los andenes del metro. A veces, es viento que baila la bandera, ceñida al celeste altísimo, mientras el sol pastorea un rebaño de nubes. Está en el atardecer, es el arrullo del oleaje del tránsito citadino. En ocasiones es un grito de emergencia en la hora más alta y temprana: reclama un cuchillo de noche. Me aguarda disfrazado de día laboral en la ventana de mi pecho que doy a la nostalgia y no abro, se me vaya a ir el alma y se me deshaga
en el beso de tu ausencia
hoy
presente.





ostraneine:

Van a dar las once. Mi tiempo te extraña, yo cuento destellos. ¿Llamarás? Ya no te busco en los andenes del metro o si La Ciudad enfurece y se le antoja tumbarlo todo. En el anonimato del tren, una pareja ríe y se toman de la boca mientras sus manos besan.

Ninguna llamada anuncia las once y cuarto. Pongo atención a mi teléfono al salir del andén. Llevo mi antebrazo a la cintura, compruebo su silencio. Yo vibrando.

El mediodía habita en las calles plenas de truenos que revientan en flores amarillas y mis manos. ¿Cuántas veces te querré doler en el dolor de este duelo?, ¿a quién le intento probar qué?, ¿mi valentía?, ¿el tamaño del papel ya sin ti?

Pasan de las doce y no llamas, ¿te buscaré? No necesito marcar número para comprobar que mi buzón, antes de voz, gime en silencio. En pausas alargadas entre una estación del metro, el azul infinito de junio en celo y las ensordecedoras flores del trueno.

El convoy arriba a la estación, abre y cierra. Tanta distancia. El metro, mi corazón: hora que no llega.

martes, 18 de agosto de 2009

Citlalli

Chelsea Quinn Yarbro en su libro “Mensajes de Michael” expone la idea de que las Almas tienden a reunirse de acuerdo a la clasificación que hace de ellas.

Cuando yo estaba trabajando en mi ciudad Natal tuve como colaboradora a una mujer responsable, comprometida y leal. Se llama Citlalli y estas son fotos recientes de ella.


Es una habilidosa conductora como se puede ver.


Está casada y tiene a dos hijos que la han hecho graduarse como Madre de familia y además como médico general y psicóloga de niños pequeños.


Este es un fragmento de una foto del día de su boda a la que tuve gusto de ser invitado y en asistir:


Del tiempo que trabajamos juntos recuerdo que yo estaba recién llegado de trabajar en la Iniciativa Privada. Acostumbrado a hablarle a casi todo mundo de “tú”, y pedir que se refirieran a mí de igual forma, traté de hacer lo mismo con Citlalli. Para mi sorpresa ella se negó, me corrigió y pude aprender. Por ser mi secretaria ella se referiría a mí como “Ingeniero”. Años después, bromeando con una amiga mía muy querida, usé el término “Ingeñero Pendejo” de un cuento de Heraclio Zepeda. Era mi gana de desmitificarme.

Citialli tiene un corazón enorme. Fue un gusto y un privilegio trabajar con ella en aquella oficina de gobierno federal. La honestidad, la integridad, la rectitud existen. Y Citialli es prueba viviente de ello.

Citialli es jefe de un grupo Scout del centro del país. Aquí con sus niñas y niños. Ajenos y propios.


Es —también— una de las mujeres importantes de mi vida. Aprehendí de ella que hay veces que a mí me resulta difícil negarme. Me reconozco, lo menos, como una paradoja: soy obstinado y tengo esta bondad mecánica.

Terminando la idea inicial de Quinn Yarbro me parece una idea muy hermosa que las Almas se reúnan para ayudar o colaborar con Misiones muy especiales. Tanta Sabiduría y Bondad me conmueven.

Claro que parte de mi Vanidad Positiva se siente bien…

lunes, 17 de agosto de 2009

MINerva

En el libro “Gestalt para principiantes” Sergio Sinay y Pablo Blasberg escriben: “… Para empezar, usamos una palabra de origen alemán. El vocablo apareció por primera vez en 1523 en una traducción de la Biblia. Partía de un participio pasado (yor Augen gstelt) y, aproximadamente, significaba: ‘puesto delante de los ojos, expuesto a las miradas’. Hoy muchos autores prefieren hablar de Gestaltung: proceso de ‘puesta en forma’ o ‘formación’” Wikipedia afirma: “El término Gestalt proviene del alemán... No tiene una traducción única, aunque se lo entiende generalmente como ‘forma’. Sin embargo, también podría traducirse como ‘figura’, ‘configuración’ e, incluso, ‘estructura’ o ‘creación’".


Mientras estudiaba la carrera de ingeniería en sistemas computacionales —corría el año de 1986— conocí a una chica y nos hicimos novios poco tiempo después. Ella es una de las mujeres más importantes en mi vida: Min.

El primer CD que compré, y que luego conseguimos el autógrafo, fue “Mind Time” del Flautista de Jazz Portorriqueño Dave Valentin. Fue tema de custodia en caso de divorcio.

Recuerdo que alguna vez yo me obstiné muchísimo. Ella me animó a salir de ese ostracismo y me previno: “Si no lo arreglas volverá a pasar con otra persona…”


Recuerdo sus palabras y dónde estábamos cuando me dijo esto. Con todo y la fricción que sentía estaba Presente.

Uno de mis Rasgos es de la obstinación, sin duda. En algunas ocasiones creo que puedo sacar la parte virtuosa de la obstinación. Pero para ello tuve que aceptar, hondamente, que suelo ser muy terco.

Recuerdo que fui invitado a las dos bodas religiosas de sus hermanos mayores. Las únicas que me he vestido de Smoking. No fue muy divertido. El vestirme así. Era un pajarraco falso.

Terminamos nuestro noviazgo y meses después contraje matrimonio por el civil.
Ella se casó y tuvo un par de hermosos retoños: una niña y un niño. Fue una gran empresaria Queretana radicada en Mérida, Yucatán.

Años, añísimos después me separo y divorcio de la mujer con quien contraje nupcias. Vengo a trabajar a la ciudad de México y tengo oportunidad de viajar por el país. En el 2002 voy a Mérida y estando allá busco en el directorio telefónico los datos de mi amiga. Nos reencontramos en “Los Almendros”. Poco tiempo después ella me dice que gracias a que la busqué después de todo ese tiempo ella le encuentra sentido a la relación que tuvimos. Cierto. Sin saberlo habíamos cerrado una Gestalten. En ese momento oficialmente terminamos una relación que habíamos iniciado 14 años antes. Sólo así pudimos iniciar una nueva relación. De mi parte sin ninguna cuenta pendiente.


Sea el presente un homenaje a mi Querida amiga Min. Que las Fricciones por las que está pasando terminen cuando tengan que hacerlo. Que su trascendencia invada a otras personas.


Salut Min!

martes, 4 de agosto de 2009

Claridad

Dos fotografías son prueba fenomenológica de cómo veía, y veo ahora, a Yolanda Mena De la Mora.

Ella es mi amiga Psicoterapeuta Gestalt con especialidad en acompañamiento canino. Tiene cuatro canes con quienes co-facilita procesos terapéuticos.

Dedicada y estudiosa. Entregada. Mantiene su casa y un par de hijos varones mayores de edad. Gusta de bailar. Fuma. Ella es mi amiga.

Una mujer que dejó huella en mi vida.

Cuando sea grande quiero tener la congruencia que ella tiene en su hacer y decir. Gracias Yolanda.

jueves, 30 de julio de 2009

Hermosa como una flor

Así es ella. Hermosa como una lluvia que durará toda la tarde casi toda la noche y ya se anuncia en mis brazos. Gentil disminuye el ritmo de su vida para posarse sobre mi pecho y así nombrar todo lo que no sé con la gravedad de su voz. Escucharla es poner atención a lo que pulsa y pasa en mi vientre.


Cuando ella remonta en mi pecho sé que necesito esa temperatura cálida que sólo existe en sus alas ligeramente quietas: colibrí del entretiempo.


Dialogar es un acto a tres voces: la mía, la de ella y el nosotros.


Ella inspira y me inspira; respira y me respira: nos mecemos en un vaivén, en un abrir y cerrar de ojos como de bocas. Sólo entonces despeja la tarde de nubes y nueces para que el otoño recorra mi cama con ella adentro: delgada como el pistilo de un alcatraz moreno.


viernes, 24 de julio de 2009

Película: "Amelie"

El miércoles 19 a las 19:57 estaba en la estación Tacubaya del metro. Y comencé a escuchar esta bella canción: "Si tu n'etas pas là". Y el tiempo se detuvo para mí. No me importaba si venía o no un convoy del metro para llevarme a mi destino.

Para quienes hayan visto muchas veces "Le fabuleux destin d'Amélie Poulain" (Le fabuló destán d'ameli pulán). Sabrán al escuchar la pieza a qué me refiero. Me parecía que nadie mas en el andén del metro se percataba de la bella pieza que en ese momento salía de los altavoces del sonido local.

Caigo en cuenta que no había reseñado esta película tan querida por mí.

Se trata de la historia, fabulosa, de una chica francesa llamada Amélie y apellidada Poulain.

Es un cuento con un final que habla de los sencillos y pequeños placeres de la vida.

De cómo suele ser sencillo hablar de nosotros dándole voz a otra persona.

De cómo el bien que queremos para otras personas también sería bueno probar un poco en primera persona.

Jean-Pierre Jeunet, el director, tuvo en su cabeza el inicio de esta historia por más de 25 años. Y es una delicia fílmica ver cómo cuenta la historia. Cómo nos la cuenta. Con todo su manejo de colores contrastantes: el rojo, el verde.

Impredible.

Y pensar que me la iba a perder porque el poster no me gustó.

La ficha de la película está aquí.

viernes, 10 de julio de 2009

Día 60 (2009.06.06)

De la madera
enamorada,
de tu peldaño
cuarenta y cuatro
                                   nací

fuiste un árbol pleno
hasta tu última hoja
                                        tu hora final

hoy escribo
desde tu peldaño
ochenta y seis

porque te siento
y quiero verte
                         y quiero verde

Estoy impedido
                              por un reguero de nubes

martes, 7 de julio de 2009

Ceviche vegan


Ceviche vegan.


Ingredientes:
Una taza de lentejas, Jitomate, Orégano, Cilantro, Aceite extravirgen de oliva, Chile serrano o verde, Limón, Aguacate, Cebolla morada, Pimienta, Sal, Salsa de soya, Miso, Vinagre de vino tinto.

Modo de hacerse:
Se ponen a remojar las lentejas por lo menos 24 horas antes de cocerlas. Cambiarles el agua aproximadamente cada 12 horas. Cocerlas a fuego lento en agua nueva. Al cocerlas hay que tirar la espuma que hace su cocción, moviendo con gentileza para que salga más espuma de las lentejas que viven en el fondo. Cuidar que su grado de cocción las deje duras no deshaciéndose. Una vez que están cocidas agregar una cucharada de miso y revolver sin dejarlas al fuego. Dejar reposar como una hora. Tirar el agua sobrante.

Picar al gusto el cilantro, la cebolla morada, el jitomate y el aguacate. Integrar todo esto con las lentejas. Sazonar con el chile serrano o verde, sal, pimienta, salsa de soya, limón y un toquecito de vinagre.

Notas:
Al dejar remojando las leguminosas, lentejas en este caso, no sólo disminuimos el tiempo de cocción, sino que se activa la semilla, además de liberar nitrógeno y así minimizar la sensación de gases en los intestinos.

El miso, o miso shiru, es pasta de frijol de soya fermentado. Constituye una parte de un sabor oculto y además es una tremenda aportación de vitaminas del grupo b. Se puede conseguir en tiendas de producto oriental.

Modo de servirse:
Sobre una tostada de maíz, de preferencia las horneadas no las fritas.
Acompañando arroz.
Sobre tortillas calientes a modo de quesadilla.

lunes, 29 de junio de 2009

Yo. Contrito.

El jueves pasado me sorprendió la noticia de la muerte de Farrah Fawcett. Recuerdo el poster inspirador que tuve en mi recámara.

Pero la posterior muerte de Michael Jackson (MJ), de momento, no me impactó tanto. Al otro día ví en twitter algunos chistes. Mórbidos sería la palabra hoy y los compartí en secreto... También ví un artículo del mismísimo Deepak Chopra sobre MJ que me dejó reflexionando... algo comenzó a moverse.

El sábado en fiesta de mi casera caí en cuenta de la gran influencia que tuvo, y tiene, --todavía-- en mi vida MJ. Aún después de muerto. Descubrí que en mi celular tengo dos ringtones. Uno es una fracción de "Human Nature" y otro "Rock with you". Inmediatamente le escribí un sms a uno de mis nuevos entrañables:

"Más pronto cae un blogger que un... Me acabo de percatar de la influencia de MJ en mi vida. Tengo dos piezas de él en mi celular :)"

En mi celular tengo asignados distintos ringtones a las personas, o grupos de ellas, a quienes quiero diferenciar. Prefiero identificar la tonada que ver lo que anuncia la pantallita. El hecho de darme cuenta de que MJ está en ese nivel de mi vida me dejó boquiabierto y sin palabras qué decir, ni escribir. Hasta ahora.

Corría el año de 1985. Era una de esas pachangas épicas de la carrera. Un muy amigo mío, alto como yo --nos decían "Las torres gemelas"-- José Luis Cabera López, nos disfrazamos de momias para ir a tal evento. Usamos como más de cuatro rollos de papel del baño. Desde luego que bailamos "Wanna Be Startin' Somethin'". No con la maestría y domino de MJ. Sí con entusiamo de bailar y confundirnos en la muchedumbre de estudiantes y estudiantas (estudiantumbre, pues).

Así que va este post. Gracias al autor del Rincón delOrnitorrinco, Ángel Buendía por su respuesta luminosa al sms anterior que le envié de mi darme cuenta:

"Hoy en dia los chavos se pitorrearán de los ochentas y hay muchas razones para hacerlo, pero lo que conocen y dan por sentado en muchos casos surgió en esos años. Algunos nos tocó un mundo sin videos musicales. Y por lo mismo nos acordamos de que fué en ese momento cuando a través de sus videos que Michael Jackson estuvo en todas las pantallas, en todos los walkmans, en todos los tocadiscos del mundo."

So Don't stop 'till you get enough Michael Jackson...

viernes, 26 de junio de 2009

Película: "Camino a la felicidad"

Hace como cinco años vi esta película protagonizada por Omar Sharif. La historia es de un joven adolescente abandonado prácticamente por su madre y padre. Es un barrio popular en el París de los sesentas. Este joven, Judío, inicia una relación amistosa con el "Árabe" el dueño de la tienda de abarrotes de enfrente.





La ficha de la película está aquí.




De esta película --que ví por lo menos tres veces, regalé una, perdí otra y finalmente tengo otra-- recuerdo vivamente la Danza Giratoria de los Derviches. Me recuerdo perfectamente en el cine. Y me dije: Yo quiero esto.




En un momento el joven le pregunta al "Árabe" porqué hacen eso, girar. La respuesta que recibe es: "Ellos giran en torno a sus corazones porque Dios está aquí..."



Hace un momento encontré este poema sobre esta Danza Sagrada. Lo dejo en inglés por respetar la belleza en este primer impulso de compartirlo.




The Turn (Wahiduddin)


Faces flashing between my fingers,

       the floor pressing lightly upon my feet,

              voices and music arising from somewhere,

                     a hand floating, leading me onward, inward.


I somehow know of those things,

       yet inside and outside have

              become the same,

                     one Awareness.


Nothing but the Breath

       of the Beloved flowing in and out,

              Allah, Allah, Allah, Allah...


Turning to a rhythm beyond

       the measure of clocks,

              a drop floating in

                     a timeless Ocean.


Seeing without sight,

       feeling without touch.

              Giving and receiving

                     have become the same.


A hollow reed,

       an empty cup,

              and the Endless Sea.





Poema tomado de:

miércoles, 17 de junio de 2009

República Dominicana (Mi)

En verdad.

En verdad está ella conmigo. Toda ella. No es una fantasía erótica. Es tan cierta como el momento posterior en que escribo que la recuerdo.

     Huele rico. A vainilla. Hay un resplandor apenas perceptible en su torso. No sé si es mi deseo que desde que llegó anida en sus pechos o si en verdad se descuelga esa luminosidad de sus senos frutales.

     “Ven” –le digo y se voltea dulcemente. Es una embarcación que sabe que llegó a puerto de abrigo. Se gira y me sonríe. Sé que tengo hambre de ella y no sé qué rumbo tomar. Ningún sueño me asiste —estoy Presente— así que la beso copiosamente. Mientras escucho que con su mano izquierda detiene el primer rayo de la mañana y lo desmenuza: conjura el advenimiento del alba.

República Dominicana (Re)

Vuelo 194

Ella llega llega. Arriba a la Ciudad de México. Toca tierra y mi vida. Verla caminando bella y sonriente jalando su equipaje es una revelación. No es una niña pequeña. Es toda una mujer derecha, hermosa llegando a mi ciudad. Por un momento… dejo de respirar y regreso al momento que evoco.

     Ella toca toca. Con su sweater naranja y chamarra negra como me había dicho. Quiero abrazarla y lo hago. Le doy un ramo de flores. Más tarde —de un modo que no imagino aún— la rodearé de besos.

     Ella arriba arriba. Mi vida comienza a no ser la misma pero no sé qué tanto. Es la primera vez que recibo a una mujer en mi nueva vida del modo como me he preparado. Quiero ayudarle y lo hago. Vamos, juntos, a mi espacio en lo alto.

     Ella aterriza aterriza. En mi cama suave y blanca arropa mi desnudez. Para mí se viste. Igual se desviste. Y el rumor de un oleaje que siempre ha mirado al sur acompañado de una brisa caribeña lame la orilla de mi cama.

República Dominicana (Do)

Para CN
Dominicana en Nueva York

Soy una criatura del Caribe.

Mi destino es el Sol. Ese que seguramente resplandece detrás de tanta nube, tantas gotas frías como agujas filosas. Trato de pensar en él pero el día amaneció tan frío que tengo dificultad para hacerlo.

La lluvia en el lugar donde nací desciende como brazos tibios que me toman y elevan. La lluvia en el lugar donde nací suele comenzar sin aviso y termina casi de la misma manera. Igual arrastra casas, abate techos, separa personas amantes, pero ésa es la naturaleza, a veces inesperada, siempre indómita del lugar donde nací.

Bajo la lluvia de mi lugar de origen jugué y crecí, en fin: viví.

La lluvia no es la misma no es la misma, y hoy siento que me siento ajena. Requiero algo más que un guisado con alguna fruta para sentirme en casa. La televisión es muy fría y no tengo gato que maúlle.

Quiero transportarme lejos, en las alas ígneas de un ser enorme, para que en un abrir y cerrar de alas como de ojos, amanezca donde el sol es un milagro cotidiano, como una naranja enorme, abriendo su sonrisa en Playa Río San Juan.


miércoles, 10 de junio de 2009

República Dominicana (Fa)

Donde todo comenzó. Para las tribus Taínas que existían antes de la llegada de los españoles así comenzó su fin. En esa isla hermosa también todo comenzó para mí.

Yo no llegué a un aeropuerto común y corriente. No. Yo aterricé en el abrazo tibio de una mujer enorme, clara y hermosa sin faltarle nada: mi novia bella. Ocho meses luego de despedirla de La Ciudad de México vi su sonrisa de nuevo sin husos horarios. Respiré ese aire cálido del sur del Mar Caribe mientras viajamos a Altos de Chavón al oriente de la isla.

Afuera de nuestro departamento un árbol de jobo perfumaba toda la noche caribeña mientras transitábamos nuestras desnudeces. De día un pájaro carpintero se encargaba de marcar los tiempos para que el sol saliera a calentar esa tierra cálida. Invitación a despertar…

viernes, 5 de junio de 2009

Memories of green

En 1982 Ridley Scott dirigió “Blade Runner”. Para mí esa película es un verdadero parteaguas. La he visto muchísimas veces. Obseso del cine como soy y con una película a la que le encuentro cosas nuevas, era tiempo de que escribiera sobre ella.

La historia es sencilla. Ocurre en noviembre de 2019 en Los Ángeles, California, EEUU. La Corporación Tyrrell ha desarrollado unos humanoides que usan como esclavos en tareas de colonización en el espacio exterior. A estos humanoides se les llama replicantes y son superiores en fuerza y agilidad e iguales en inteligencia a sus creadores genéticos. La más reciente generación de replicantes es la Nuexs 6. Los diseñadores consideraron que después de unos años desarrollarían sus propias respuestas emocionales. Así que les dieron un tiempo de vida de cuatro años. Pero seis replicantes han llegado a la tierra —cosa que tienen prohibida bajo pena de muerte— y se desconocen sus motivaciones.

El protagonista de la historia es un policía retirado llamado Deckard habilidoso en ejecutar o retirar a replicantes fugitivos. Deckard formó parte de estos escuadrones de policía conocidos como Blade Runners.

En la película se habla de seis replicantes que escaparon de las colonias y han llegado a la tierra. Tres hombres y tres mujeres: Leon, Roy, Zhora, Pris y Rachel a quien Deckard entrevista en la Corporación Tyrell.

Rachael:Do you like our owl?

Deckard:It's artificial?

Rachael:Of course it is.

Deckard:Must be expensive.

Rachael:Very. I'm Rachael.

Deckard:Deckard.

Rachael:It seems you feel our work is not a benefit to the public.

Deckard: Replicants are like any other machine. They're either a benefit or a hazard. If they're a benefit, it's not my problem.

Al final de la misma Deckard intercambia unas palabras con el Dr. Eldon Tyrell.

Yo tengo una caja donde guardo boletos. De cine, de conciertos, de autobuses, de metro, de tren ligero, etcétera. Desde luego que es mi caja de recuerdos. Los replicantes también tienen recuerdos pero no son realmente de ellos. Sirven como un colchón emocional para ser controlados mejor.


Tyrell: Would you step out for a few moments, Rachael? (pause) Thank you.

Deckard:She's a replicant, isn't she?

Tyrell: I'm impressed. How many questions does it usually take to spot them?

Deckard:I don't get it Tyrell.

Tyrell: How many questions?

Deckard:Twenty, thirty, cross-referenced.

Tyrell: It took more than a hundred for Rachael, didn't it?

Deckard:She doesn't know?!

Tyrell: She's beginning to suspect, I think.

Deckard:Suspect? How can it not know what it is?

Tyrell: Commerce is our goal here at Tyrell. More human than human, is our motto. Rachael is an experiment, nothing more. We began to recognize in them strange obsessions. After all they are emotional inexperienced with only a few years in which to store up the experiences which you and I take for granted. If we give them the past we create a cushion or pillow for their emotions and consequently we can control them better.

Deckard:Memories. You're talking about memories.

El otro día deposité una carta en la Administración de Correos de mi colonia. Para mi sorpresa no me dieron una estampilla postal sino que pegaron una etiqueta codificada con una impresora especial. Sentí frío y en cámara lenta. Estuve en shock. Adiós a la parte romántica de enviar cartas con hermosas estampillas postales. Me sentí anacrónico por partida doble: por escribir a mano una felicitación y por recordar que en un tiempo, no tan lejano, vendían estampillas postales.

Sabía que en casa tenía cartas. Y encontré una de mi mamá. Escrita un día antes de mi cumpleaños. Tiene el sobre un par de bellas estampillas postales. Y el contenido de la carta más bello aún donde escribe que me ama y que me envía abrazos estrechos.

Mis recuerdos de mi madre.

Hace semanas vi una araña de estas llamadas “patonas” merodeando por mi baño. Tenía un abdomen muy grande. Siempre me han parecido inofensivas estas arañas y creo que se alimentan de pequeños insectos. Por ello no la molesté. Días después la encontré cerca del techo. Lo que yo creí que era su abdomen resultó ser un huevo. Se quedó quieta por más de dos semanas. Jamás supe cómo se alimentaba. Ocupado de ella le pedí a la señora que me hace la limpieza que no la molestara. Apenas hace unos días se abrió el huevo y salieron de él como 35 arañas pequeñitas.

Rachael: You think I'm a replicant, don't you? (pause) Look, [shows Deckard a photograph] it's me with my mother.

Deckard:Yeah. (pause) Remember when you were six? You and your brother snuck into an empty building through a basement window—you were gonna play doctor. He showed you his, but when it got to be your turn you chickened and ran. Remember that? You ever tell anybody that? Your mother?, Tyrell?, anybody? You remember the spider that lived in a bush outside your window: orange body, green legs. Watched her build a web all summer. Then one day there was a big egg in it. The egg hatched...

Rachael:The egg hatched, and a hundred baby spiders came out. And they ate her.

Deckard:Implants! Those aren't your memories. They're somebody else's. They're Tyrell's niece's. (pause) Okay, bad joke. I made a bad joke. You're not a replicant. Go home, okay? No really, I'm sorry. Go home. (pause) Want a drink? I'll get you a drink.

En la película jamás se habla del sexto replicante. En YouTube es posible ver una entrevista que le hacen a Ridley Scott con motivo del lanzamiento de la edición definitiva de Blade Runner. Desde luego que da su opinión al respecto. En fechas recientes se anuncia una precuela de esta película.

Va una generalización: todas las películas de ciencia ficción no plantean un futuro halagador. Y ¿qué tal si nuestro “miedo” a que los robots nos controlen no es más que una proyección de nosotros —en tanto que máquinas muy especiales— seamos, a la larga, una devastación para nosotras mismas/nosotros mismos?